Camaná 615

Entre Chincha y Pfizer

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Ampolla con dosis de vacunas de proteína viral recombinante que se inyectó a un grupo de alpacas, en mayo pasado. (Foto: Luis Julián)

Por Marco Zileri.-

Por fin llegó la vacuna contra la COVID-19. El lunes 7 se vacunó a la primera beneficiaria, una dama de 90 años, en Coventry, Inglaterra. Gran Bretaña ha comprado 40 millones de dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech. Estados Unidos también acaba de aprobarla y ya tiene asignados 100 millones de dosis. El mundo entero aguarda ansioso que la vacuna milagrosa se propague como la pandemia. Pero a mayor distancia de los centros financieros mundiales, las dosis irán llegando a cuentagotas. 

La ministra de Salud, Pilar Mazzetti, anunció en el Congreso que el Perú recibirá un primer lote de 50 mil dosis a fines de diciembre o principios de enero, el lunes 7 pasado. Señaló que el plan es vacunar a 1.7 millones de personas en el primer trimestre del 2021 y a 11 millones más a lo largo del año, aunque aclaró que «esto puede ser tremendamente cambiante». Mazzetti no reveló cuál es el costo de la vacuna negociada con Pfizer-BioNTech, sujeto, según dijo, «a cláusulas de confidencialidad».

 

20 dólares la dosis

El 9 de noviembre, horas antes de que el presidente Martín Vizcarra fuera vacado por el Congreso, el gobierno aprobó un presupuesto de S/ 4,1 mil millones para comprar vacunas y financiar la extraordinaria logística necesaria para conservarlas, distribuirlas y aplicarlas en todo el país (Resolución Ministerial 928). La vacuna Pfizer-BioNTech utiliza la tecnología de ARN modificado (mARN), tan asombrosa como costosa. De acuerdo a Bloomberg, el precio de la vacuna sería de US$ 19,50 la dosis, pero considerando que son dos las dosis necesarias, el monto ascendería a alrededor de US$ 40. Y dada sus singulares características bioquímicas, la vacuna requiere de una cadena de frío de –70oC para conservarse. 

La vacuna pionera es el resultado de una alianza estratégica entre el laboratorio alemán BioNTech –cuyos gestores son una pareja de médicos turcos– y la gigante farmacéutica norteamericana Pfizer. El primero diseñó y desarrolló la fórmula –fue receptor del programa especial de ayudas del gobierno federal alemán por 375 millones de euros–, mientras que Pfizer, que tiene las espaldas financieras, tuvo a su cargo las masivas pruebas clínicas y la producción industrial. A todo esto, ¿alguien ha escuchado hablar de Chincha? 

 

Punta de lanza

En la desordenada comarca costeña, el laboratorio Farvet, en investigación conjunta con el laboratorio de Bioinformática, Biología Molecular y Desarrollos Tecnológicos de la Universidad Peruana Cayetana Heredia (UPCH), han alcanzado la última fase de pruebas con animales de lo que podría ser una vacuna peruana anti-COVID-19. Farvet es un laboratorio ubicado en el km 198 de la antigua Panamericana Sur. Fundado en 1983 por el microbiólogo huanuqueño Manolo Fernández, se especializa en el desarrollo y producción de vacunas para la industria aviar y porcina del país. Los coronavirus no le son extraños. Farvet fabrica vacunas en tiempo récord para atender estas plagas veterinarias, con 41 vacunas patentadas a escala mundial, un par de ellas contra variedades del coronavirus aviar. La distancia geográfica entre Chincha y la ciudad de Mainz –cuna de Gutenberg y sede de BioNTech en Alemania– es mucho mayor que la brecha científica entre BioNTech y Farvet/UPCH. 

 

Manolo Fernández es fundador y presidente ejecutivo del laboratorio Farvet ubicado en Chincha. Lo fundó en 1983 para dotar a la industria avícola y porcina de vacunas veterinarias. (Foto: Luis Julián)

 

Ciencia y tecnología

Mientras que el gobierno federal alemán invirtió 375 millones de euros en la investigación, EEUU anunció en julio que pagaría US$ 1,950 millones a Pfizer-BioNTech para que produjera y le suministrara 100 millones de dosis. En contraste, el laboratorio peruano Farvet concursó y obtuvo de Concytec US$ 125 mil para continuar con sus investigaciones. «No ha sido mucho, pero todo se agradece y todo se aprecia», comenta Mirko Zimic, coordinador del grupo de bioinformática de Farvet y jefe del Laboratorio de Bioinformática, Biología Molecular y Desarrollos Tecnológicos de la UPCH. A pesar de ello, con admirable austeridad republicana, la investigación de Farvet/UPCH se encuentra en un punto de inflexión expectante.

 

Ensayo de desafío

Un contenedor común y corriente está siendo transformado en un BSL3 bajo el sol inclemente de Chincha: es decir, en un laboratorio con todos los implementos de bioseguridad para llevar a cabo el decisivo experimento de la fase de pruebas en animales,esta vez exponiendo a un lote de 110 hámsteres al virus mortal. El 4 de enero se sabrá si los primeros roedores vacunados contra el coronavirus sobrevivieron. A esta prueba de vida o muerte se la denomina «ensayo de desafío». Si los resultados son positivos, la vacuna peruana estaría lista para iniciar las pruebas clínicas con seres humanos en enero mismo. «Quemando etapas, y si los humanos reaccionan positivamente, se podría tener una vacuna en agosto del 2021», sostiene Zimic.

 

Manolo Fernández con parte del equipo de investigación del proyecto de Chincha. La vacuna peruana es desarrollada por el laboratorio Farvet en conjunto con el  laboratorio  de Bioinformática, Biología Molecular y Desarrollos Tecnológicos de la Universidad Peruana Cayetano Heredia que dirige Mirko Zimic. (Foto: Luis Julián)

 

 

Tres vacunas peruanas

Son tres las vacunas que se están investigando. La primera es una fórmula compuesta por una proteína viral recombinante; debe aplicarse con una inyección de manera intramuscular. La segunda se basa en el vector de la salmonella enteretidis genéticamente modificado no-patógeno, y su administración es oral. La tercera se basa en el virus aviar de la enfermedad de Newcastle y es de aplicación intranasal.

«Son vectores conocidos con registros de seguridad indiscutibles. Por ese lado, la vacuna que estamos proponiendo se basa en estudios de seguridad», afirma Zimic. El vector de la salmonella es empleado para la vacuna contra la tifoidea y para tratamientos oncológicos. El virus de Newcastle es el vehículo para tratamientos contra el cáncer: mata de manera selectiva a las células cancerosas, no las sanas. 

 

Esperanza

El primer animal en ser inoculado fue una gallina, en mayo. Su nombre: Esperanza. El ave fue inyectada con una vacuna de proteína recombinante. Esperanza reaccionó positivamente: su organismo generó anticuerpos contra la COVID-19 y también una respuesta inmune celular. «Fue como si se prendiera la luz. Entonces se nos ocurrió: ensayemos también con la bacteria de la salmonella y luego con el virus de Newcastle, y el resultado fue aún mejor», lista Fernández. De mayo a la fecha, el laboratorio ha evaluado la reacción inmunológica de cerca de 2000 animales: gallinas, roedores, conejos, alpacas. El Instituto Nacional de Salud (INS) ha «confirmado positivamente» que el suero de ratones vacunados con la salmonella y de alpacas vacunadas con la proteína recombinante tiene capacidad para neutralizar el virus. «Esa es la prueba más potente», afirma Zimic. A su vez, los resultados han sido compartidos con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en base a lo cual el ente rector de la salud mundial ha incluido a la investigación de Farvet/UPCH en su listado de vacunas potenciales. 

 

Microbiólogo Manolo Fernández, centro, con dos asistentes del laboratorio Farvet, en el galpón de gallinas inoculadas con la proteína viral recombinante, entre ellas Esperanza, en mayo pasado. (Foto: Luis Julián)

 

Hora de la verdad

Hasta ahora, los ensayos de laboratorio revelan que la vacuna del virus de Newcastle por vía nasal es la más potente de las tres. Los organismos sometidos generaron la respuesta inmunológica positiva en apenas 15 días. Aun así, el grupo de hámsteres ya ha sido inoculado con las tres vacunas, mientras que otro grupo no lo ha sido. En los próximos días, todos los roedores serán contagiados con el virus mortal. En caso los resultados del «ensayo de desafío» sean auspiciosos, la vacuna seleccionada deberá ser sometida a la prueba clínica con seres humanos. La única manera de saberlo es agotar tres rigurosas fases. Y eso cuesta aproximadamente US$ 15 millones. 

 

Fase clínica y el gobierno

La fase 1 consiste en vacunar a 50 voluntarios, demostrar la seguridad y observar el incremento de la inmunidad en su organismo. El examen dura dos meses. Si los resultados son positivos, se pasa a la fase 2, con al menos 200 participantes a quienes se evaluará y para quien se ajustará la dosis durante tres o cuatro meses. Por último, la fase 3 escala las pruebas médicas entre 2000 y 5000 personas o más, un grupo de las cuales recibe aleatoriamente un placebo y el otro la vacuna, y se evalúa el porcentaje de casos COVID en uno y otro grupo. El costo per cápita de la prueba clínica en sus tres fases es de aproximadamente US$ 3000, lo que incluye la fabricación de la vacuna, la evaluación clínica permanente y un seguro de vida. 

Farvet es un laboratorio exitoso, pero no tiene una billetera tan abultada. «La vacuna para uso humano debe ser fabricada por un laboratorio con un certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) que no existe en el Perú», precisa Zimic. «Esa fase forzosamente deberá tercerizarse en el exterior, pero no se pierde la esperanza de que el gobierno decida financiar la construcción de un laboratorio GMP, para la producción de la vacuna peruana, cuyo costo podría ser tan económico como US$ 10 millones». 

 

El científico Mirko Zimic. (Foto: UPCH)

 

Barata como el pan

«Nuestra vacuna tiene un gran defecto», admite Fernández, «será muy barata, apenas US$ 0.50 la dosis. Por eso [a la] Big Pharma no le interesa. Es como trabajar un año entero para ganar cuatro soles». 

En esta carrera contra el tiempo, el laboratorio peruano no es el único en estar experimentando con una vacuna anti COVID-19 de vector viral. También lo están la Universidad de Oxford-AstraZeneca y el Instituto Gamelaya de Rusia, ya en la tercera fase de pruebas clínicas. Y en Holanda, la Universidad de Utrecht, el laboratorio Wageningen Bioveterinary Research y The Institute for Translational Vaccinology experimentan con una vacuna intranasal, cuyo vector es el virus de Newcastle, «como si fuéramos dos almas gemelas», afirma Fernández.

 

Adiós a la cadena de frío

Por otro lado, una vacuna de aplicación intranasal u oral es mucho más práctica en términos logísticos que una intramuscular. Fernández no descarta que la fórmula pueda ser liofilizada o deshidratada, con lo que se convertiría en polvo y podría conservarse durante años sin refrigeración. Admite que no sabe cuánto tiempo durará el efecto inmunológico de la vacuna criolla. Pero, a ciencia cierta, la vacuna Pfizer –multimillonaria, ultra refrigerada– tampoco absuelve esta gran interrogante. Acaso sea necesario volver a vacunar en seis meses. ¿El gobierno financiará esa nueva campaña? ¿O, siendo el país de la marinera, cada quien tendrá que bailar con su propio pañuelo?

«El multimillonario presupuesto para financiar la compra de la vacuna Pfizer-BioNTech es una muy buena noticia, pero es igualmente importante destinar una partida para afianzar la vacuna local», sostiene Roberto Accinelli, neumólogo, profesor de la UPCH y director del Instituto Nacional de Estudios de Altura. En efecto, financiar la fase clínica con humanos de la vacuna peruana (cotizada en US$ 15 millones) representa menos del 1% de la partida señalada. Se trata de una apuesta calculada. Pero si el optimismo de sus promotores se materializa, «tendríamos la capacidad de producir 30 millones de dosis de vacunas cada 30 días por una fracción del costo de importar una vacuna», asegura Fernández.

 

Publicado el martes 15 de diciembre, 2020 a las 17:19 | RSS 2.0.
Última actualización el sábado 02 de enero, 2021 a las 20:08

13 comentarios

  1. César dice:

    Ojalá se den los resultados para que la vacuna hecha en cada sea la mejor noticia del 2021,¡¡¡vamos Perú!!!

  2. Oscar dice:

    Es una oportunidad extraordinaria para los científicos peruanos, ojalá que las instituciones estatales quieran financiar este fabuloso proyecto, el costo beneficio sería mucho mayor para la población mundial.

  3. ROBERTO ZAVALA VALVERDE dice:

    ESPERO QUE EL ESTADO PERUANO, ASUMA EL APOYO ECONÓMICO DE LA VACUNA PERUANA. TENEMOS LA EXPERIENCIA EN ELABORACIÓN DE VACUNAS. SERÍA UN GRAN APORTE AL PERÚ Y AL MUNDO. DIOS MEDIANTE ASÍ SERÁ.

  4. Eudoro. dice:

    La «vacuna peruana» pone de manifiesto el desprecio presupuestal a la investigación científica.

  5. Fernando dice:

    Tengo fé en los cientificos peruanos,en Manolo Fernandez y Mirco Zimic,en la sabiduria de ambos y sus asistentes,que lograran su objetivo y contribuiran a parar esta pandemia para los paises mas pobres.
    Falta que el gobierno peruano tenga,la voluntad de apoyar dicho proyecto para bien del pueblo peruano.
    Muy buen artículo,felicitaciones a Marco Zileri.

  6. Jorge dice:

    Ea una gran oportunidad para que gobierno de un chance a la.industria local. Quizás la.solucion esta más a nuestro alcance de.li que realmente pensamos. Felicito el informe y la iniciativa de la industria peruana.
    Un llamado al gobierno a poner atención a esto. Peru!si se.puede!

  7. Rober dice:

    Felicitaciones al equipo peruano, al publicista, haber el gobierno a ponerse las pilas apoyando a los locales !!

  8. Felicito efusivamente a los Drs. Manolo Fernández, Mirko Zimic y su equipo por asumir el reto, no obstante la.estreches de su presupuesto y el ridículo apoyo de nuestro insensible Gobierno a la investigación y desarrollo cientifico.
    Entera disposición del Centro Científico de Investigación Oceánica Código Vida a tan encomiable labor y el excelentes profesionales.
    Dios les bendiga y permita que logren su objetivo.
    Luis Camuzzo Rojas
    Director General
    CÓDIGO VIDA sac
    http://www.codigovida.com

  9. Juan dice:

    Que gran noticia. Deben difundir y entrevistar a estos científicos. Ponerlos en la vitrina. Es un gran orgullo para el Perú. El gobierno debe anunciar el apoyo que necesitan estos científicos.
    ¡Vamos Perú!

  10. Gino dice:

    Algun banco, afp, empresa comercial o industrial sola o en sociedad con otra(s) tranquilamente pueden aportar el dinero para construir un laboratorio BPM y reiniciar el negocio de fabricacion y expotación de vacunas para humanos como era antes que llegara el nefasto Velasco Alvarado.

  11. Lorenzo Elías Mesías Bautista dice:

    Es el momento que el estado tiene que dar todo su apoyo a los científicos peruanos y poner más atención en lo que están realizando, la solución está aquí y no nos damos cuenta y gastamos exorbitantes cantidades apoyando proyectos de trasnacionales. Una luz de esperanza que no debemos apagar.

  12. Guillermo dice:

    11 opinólogos no se percatan del sentido sarcástico del artículo, que dicho sea de paso es de muy buena factura.

  13. Marcelo dice:

    Los gobiernos de turno, no les interesó la vida de la gente, no se compraron pruebas moleculares, camas UCI, plantas de oxígeno. Solo se dedicaron a robar, cutrear y todo ello a ese miserable de Vizcarra y su gente Moquegua a. Todos son intereses particulares. Deben ir presos por lesa humanidad.

    Dr. Fernández ud. Es capaz y puede hacer la vacuna peruana.

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Web por: Frederick Corazao

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