Incitación al asesinato
Desde hace algunos años, López Aliaga ha desarrollado una fijación aparentemente psicótica en mí, en tratar de destruirme con campaña tras campaña de desinformación, de hostigamiento de matones callejeros, en avalanchas acumuladas de mentiras que intentan presentarme como el titiritero que maneja instituciones, que dispone nombramientos, que extorsiona, que dispone encarcelamiento y liberaciones.


























