COVID-19

Las hazañas médicas en Tahuantinsuyo Bajo

El modesto centro de salud de un distrito pobre decidió enfrentar la peste nueva con remedios viejos, baratos y probados. Lo hizo contra la corriente y logró un éxito que salvó muchas vidas y abrió un camino hacia la victoria médica sobre la pandemia. La fascinante historia de Tahuantinsuyo Bajo y sus heroicos sanadores.

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De izquierda a derecha: Carlos Erazo, técnico de enfermería; Juan Carlos Madrid, coordinador del área Covid de Tahuantinsuyo Bajo; la técnica en enfermería Yvonne Greenwich; las enfermeras Rosemary Molina y Victoria Sallo; y el médico cirujano Jean Huerta. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

Por IDL-Reporteros.-

En medio del horizonte oscuro que tendió la pandemia sobre nuestro país, emergen puntos de luz en los lugares donde se la combate con éxito. No son muchos, pero crecen mientras demuestran que aun con pocos recursos se puede salvar vidas y derrotar a la peste, meses antes de que llegue la vacuna.

Uno de los puntos donde brilla con fuerza la luz está situado en un área de pobreza en Lima; en el distrito de Independencia, tercera cuadra de la avenida Chinchaysuyo, no lejos de la estación Naranjal del Metropolitano. Se trata del Centro Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo.

Pese a lo que sugiere el nombre, no es un centro dedicado solo a menesteres obstétricos y pediátricos sino a la atención primaria de salud en general. Desde abril, cuando pocos lo hacían, el Centro abrió sus puertas para ofrecer atención primaria a pacientes de Covid-19. Y no paró de hacerlo, con excepcionales resultados.

Mientras que en el Perú, la tasa de letalidad del Covid-19 es de 3,9%, según la información oficial de la “Sala Situacional”, en el Centro de Tahuantinsuyo Bajo es de apenas el 0,8%

No se trata de suerte ni de haber escogido pocos casos, pues en estos meses, el pequeño Centro, con apenas una docena de médicos presentes (otros 12, por razón de edad o vulnerabilidad, trabajan desde sus casas), ha atendido a más de tres mil personas, con picos de cerca de 200 pacientes semanales durante los meses de mayores niveles de contagio. Ahora reciben de 10 a 15 pacientes por día.

Cerca de 2 mil 500 casos (2,448, para mayor precisión) fueron rigurosamente sistematizados a lo largo de estos meses, de manera que hoy cuentan con el registro prolijo de esa base empírica, que permite saber qué funcionó en cada caso y por qué. 

 

 

La real dimensión de esa hazaña se comprende mejor con un solo dato que ilustra la realidad de las condiciones en las que ese equipo médico enfrentó la peste. El Covid-19 suele matar, como se sabe, por asfixia; y hasta hace poco, el centro de Tahuantinsuyo Bajo disponía de un solo balón de oxígeno para atender a sus pacientes. La situación mejoró algo, pero sin permitirles superar una circunstancia abismalmente deficitaria, con la donación reciente de dos compresores para uso individual. 

¿Cómo lograron en Tahuantinsuyo Bajo, con atención gratuita, resultados que serían la envidia de la clínica más pituca y cara? 

Luego de varios días de reportaje y entrevistas, IDL-R puede contarles cómo.

El éxito de ese centro de salud se explica por los siguientes factores.

  • La atención primaria, sin hospitalización, con métodos baratos y eficaces de tratamiento, aplicados según la circunstancia tanto en la etapa inicial de la enfermedad como en la de cascada inflamatoria;
  • La extraordinaria dedicación y entrega de buena parte del personal de salud del Centro, con médicas, médicos, enfermeros y enfermeras que arriesgan cotidianamente la salud y la vida, para salvar a sus pacientes sin regatear ni día ni hora para hacerlo.

Les contaremos algunas de las historias de heroísmo cotidiano que se producen en Tahuantinsuyo Bajo, pero, para entenderlas mejor, veamos primero en qué consiste el tratamiento que aplican.

¿Recuerdan este esquema que explica las diferentes fases del Covid-19 en sus víctimas?

 

El tratamiento para la etapa de infestación viral comprende “dos esquemas, la hidroxicloroquina con azitromicina y la ivermectina con azitromicina. Pero la primera opción es la hidroxicloroquina”, dice el médico Alexander Huerta, “en caso de pacientes cardíacos, sí opto por ivermectina con azitromicina”. El tratamiento se da a toda persona con síntomas leves. Estos medicamentos son gratuitos para todo paciente con SIS.

En el gremio médico hay, como se sabe, una controversia sobre la hidroxicloroquina, donde los prejuicios, apasionamientos y pensamiento grupal juegan un papel mucho más importante que el análisis racional de los hechos. Esa controversia no es ajena a Tahuantinsuyo Bajo, pero no ha impedido el tratamiento. 

“La hidroxicloroquina se está empleando en la primera fase y nos ha dado [buen] resultado, por más controversias que pueda tener el medicamento”, señala Gricel Ynga, una médica cuyo trabajo es de crucial importancia en el Centro. La mayor parte de los pacientes a quienes se da este tratamiento, se curan sin pasar a la segunda fase de la enfermedad, donde ya se necesita soporte de oxígeno.

De todos los pacientes que recibieron tratamiento en Tahuantinsuyo Bajo, aproximadamente al 63% se le ha aplicado la terapia de hidroxicloroquina con azitromicina; al 25%, ivermectina y azitromicina; al 6.01%, hidroxicloroquina e ivermectina; y al 5%, cloroquina y azitromicina. Los resultados han sido cuidadosamente procesados en Tahuantinsuyo Bajo, gracias sobre todo al trabajo de Gricel Ynga.

Como se ve, la sinergia de hidroxicloroquina con azitromicina ha sido, con claridad, la más eficaz.

Cuando los pacientes llegan al centro de salud en un estado severo y necesitan soporte de oxígeno, ello se debe a que ya pasó la fase viral y se ha iniciado la respuesta inflamatoria que desemboca en la llamada “tormenta de citoquinas”.

En esta fase, los tratamientos anteriores no tendrán efecto. De acuerdo con los estudios y experiencias nacionales e internacionales, en esta etapa se debe aplicar corticoides, aunque, como no, hay diferencias en cuanto a la dosificación. En Tahuantinsuyo Bajo se aplica de preferencia metilprednisolona o dexametasona vía endovenosa, una vez al día, en una terapia de “pulso”. 

Los “pulsos” [dosis altas] de corticoides se aplican en el Centro a pacientes con menos de 92% de saturación de oxígeno y con síntomas de compromiso pulmonar.

Cada pulso consiste en un gramo o medio gramo de metilprednisolona, o 200 o 100 mg. de dexametasona. Esta es la equivalencia que emplean en el centro de salud.

 

 

El resultado, aunque con un número comparativamente pequeño de casos (25 tabulados) ha sido claramente favorable. Pese a que llegaron con niveles muy bajos de saturación de oxígeno, 13 pacientes fueron dados de alta y 12 continúan en tratamiento. Ninguno de los que hizo el tratamiento de pulsos falleció. Tres personas murieron, luego de interrumpirlo para hospitalizarse en lugares donde no se practicaba el pulso. 

 

 

¿Cómo se decidió el centro de Tahuantinsuyo Bajo a aplicar un tratamiento al que se resisten otros médicos? La inspiración ha sido el trabajo del eminente neumólogo Roberto Accinelli. [Ver su artículo: “Las armas para vencer la pandemia”, en IDL-Reporteros]. Accinelli no solo lleva a cabo un trabajo incesante de enseñanza e intercambio de experiencias con médicos en la primera línea de lucha contra el Covid-19 en todo el país, sino que conoció a los más veteranos de ellos en antiguas campañas contra la tuberculosis en centros de atención primaria. La experiencia ganada entonces no solo ha sido útil para el desafío de hoy sino que permitió establecer vínculos de confianza con médicos que siguen en plena actividad.

Uno de esos médicos es Juan Carlos Madrid, un sanmarquino de 67 años a quien, al comienzo de la pandemia, le indicaron que debía irse a casa por la vulnerabilidad que sus años imponían. Madrid se negó a dejar su puesto. “A mí me dijeron, por la edad, para que pida licencia y esté en mi casa sentadito cobrando mi sueldo. Pero no pues. Yo digo, ¿entonces quién iba a atender a los pacientes? ¿quién organizaba? La experiencia también es importante. […]”, añade Madrid “que nuestra misión como médicos es darnos a los pacientes incluso por encima de nuestra salud”. 

 

Enfermera realiza triaje a paciente sospechoso de Covid-19. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Su familia no estuvo precisamente de acuerdo, como es natural, pero el ejemplo de Madrid, que se dedicó por entero a tratar casos Covid-19 desde el principio, fue muy importante para motivar a buena parte del personal médico a hacer frente al desafío que amenazaba con desbordarlos.

Como indica Madrid, al inicio de la pandemia tenían dudas sobre qué tipo de tratamiento utilizar. 

“Nosotros”, recuerda Madrid, “abrimos la atención el 16 de marzo, pero … solo veníamos a decirle al paciente que tome paracetamol y cualquier otra cosa, que se comuniquen con el 113. Yo decía ‘¿pero por qué tenemos que hacer eso? Si podemos dar nosotros el tratamiento’. […] Vimos en farmacia qué había: cloroquina y azitromicina. Había bastante cloroquina, empezamos con eso. Pero ahora sabemos que es mucho mejor la hidroxicloroquina”. 

 

El médico Juan Carlos Madrid. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Entonces, para discutir sobre el tratamiento, Madrid decidió contactar a un viejo conocido. “… me contacté con [Roberto] Accinelli. Yo lo conozco de años a Accinelli. Lo conocí en Cayetano. […] Él trabajaba en Neumología. De ahí nos hemos hecho amigos. Y cuando salí de ahí, hemos mantenido el contacto. […] Accinelli también es un paradigma en control de tuberculosis. Él implementó la atención de los pacientes con TBC en los centros de salud. Los pacientes antes de eso se morían porque iban a los hospitales… Así como el Covid. Nadie iba a los centros de salud. Accinelli implementó que los tratamientos debían darse en los centros de salud. Así controlamos la tuberculosis. Antes era absurdo que vayan a los centros de salud”. 

 

El médico neumólogo Roberto Accinelli. (Foto: Universidad Peruana Cayetano Heredia)

 

“Nosotros”, dice Madrid, “comenzamos a atender a los pacientes Covid antes de que el gobierno siquiera pensara en darle la oportunidad al primer nivel, que es lo que debió hacerse desde un principio”.

Al inicio de la emergencia no tenían pruebas, ni moleculares ni rápidas. Solo disponían de algunas pruebas rápidas para las gestantes. Ahora tienen ambas pruebas pero, gracias a su experiencia, no son la herramienta principal para el diagnóstico, que es clínico. Se las usa para obtener, o no, una confirmación. 

 

Área de triaje Covid-19 de Tahuantinsuyo Bajo. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Luego de discutir el tratamiento con Accinelli, formaron un Comité Covid en Tahuantinsuyo Bajo, en el que Madrid fue nombrado asesor. El líder del comité fue el médico José Pando Hermosilla, quien, después de una intensa actividad, enfermó gravemente con Covid-19. Logró sobrevivir a la enfermedad, pero aún se recupera de sus secuelas y no pudo continuar participando en el vibrante esquema de acción que logró organizar.

Además de Pando y Madrid, en el comité Covid-19 actuaba una médica activa y vehemente, Gricel Ynga, a quien pusieron a cargo de recoger y organizar la data, además de la logística. Ynga hizo todo eso y mucho más. 

Junto con ese grupo de médicos trabajó un equipo de enfermeras. Victoria Sallo es una de ellas. La recia cusqueña, que hizo con gran esfuerzo su carrera de enfermera, trabajó con acostumbrado ahínco desde el principio, pero cayó enferma con Covid-19 en mayo. El contagio fue en el trabajo, asegura, porque no les daban equipos de protección adecuados. La mascarilla que les daban, dice, “es mascarilla del material de la caja de huevos. Si nosotros seguimos acá trabajando es porque tenemos vocación de servicio. Hemos tenido que comprar con nuestros propios medios”.

 

La enfermera Victoria Sallo. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Conoció lo que es el embate duro de la enfermedad. “Es un dolor de espalda, de pecho, que no te deja respirar. Es un malestar general que no te deja ni caminar”, dice. Ella contagió a su esposo y sus dos hijos. Todos se atendieron en Tahuantinsuyo Bajo y, gracias al sistema de tratamiento, superaron pronto la enfermedad. Luego, instaron a Sallo a volver a su trabajo. “Ellos eran los que me decían que tenga paciencia, que [los pacientes que llegan al Centro] son personas que me necesitan”. 

Una tía suya, de 67 años, entró grave a la UCI del Rebagliatti y falleció ahí. Sallo lamenta que en ese tiempo el Centro no diera todavía terapias de pulso. Quizá se hubiera podido salvar aquella vida, como se ha logrado hacer con tantas otras.

Gricel Ynga llevaba dos años trabajando como médica en el centro de salud de Tahuantinsuyo Bajo cuando estalló la pandemia. En cuanto empezó a trabajar con casos de Covid-19 dejó su casa en Canto Grande y se mudó sola a un cuarto que alquiló frente al Centro, para poder atender los casos cuando fuera necesario, lo cual pronto significó todo el tiempo. 

“No voy a visitar a mi familia desde que empezó la pandemia”, dice Ynga. “Mi mamita está con una etapa muy triste, horrible, pero qué podemos hacer. […] así tiene que ser por lo menos dos o tres meses más”.

Ynga se ha encargado, entre muchas otras cosas, de registrar cada caso que documenta la estrategia de Tahuantinsuyo Bajo. Cada paciente Covid-19 tiene un médico asignado para hacer un seguimiento telefónico a toda su familia y al paciente”. 

 

La doctora Gricel Ynga. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Ynga trabaja, además, en el tratamiento de pacientes. El testimonio de estos es elocuente: “Gricel … sacó adelante a mi esposo”, dice Nancy Sosa, “… nadie lo quería atender. Si lo llevaba al hospital, ya no iba a vivir. La doctora me llamaba a las tres de la mañana, a las cinco de la mañana, para que yo le tome la saturación. Yo me dormía pero ella me despertaba. La doctora Gricel vino aunque no era su turno. Gracias a la doctora Gricel mi esposo está vivo”.

“Me dijeron que lleve a mi hermano, [Johnny Acosta] a un hospital”, dice Giovanna Acosta, “pero la doctora Gricel me atendió, le pusieron oxígeno, lo estuvieron monitoreando, le pusieron el metil[prednisolona] a la vena. […] [Gricel] Iba y venía. Siempre con la doctora monitoreando. Yo no me puedo quejar. Mi hermano estaba muy grave, ya casi no había esperanza, pero gracias a la doctora ya está mejor. La doctora me monitorea siempre, todos los días me escribe.[…] es muy dedicada, no todos son así”.

Para Ynga, la peste fue, además de desgracia, una enseñanza. “Para mí”, dice, “ la pandemia me ha enseñado a ver todo en un paciente. A ver cardiología, a ver neumología, todo medicina interna… un paciente de Covid viene hipertenso, diabético, gordito, viene con síndrome de ansiedad; y encima viene con su papá, mamá, abuelita y todos ellos con múltiples problemas. No solamente es un paciente Covid, sino que es un paciente con todos los problemas que ha acumulado toda una vida. Porque por el Covid no es que le ha dado diabetes o hipertensión, o su situación de pobreza. Esto ya viene de atrás, todo lo que ha tenido él. Entonces eso es lo que nos demanda al final. El Covid es el espejo de todo lo que no hemos hecho antes”. 

Como se ve, el Covid-19 hace emerger al filósofo o la filósofa escondido en cada médico.

“Nosotros”, prosigue Ynga, “hacemos rastreo de contactos […] En otros lugares no se preocupan por los contactos pero nosotros sí. Tenemos un registro especial para los contactos”.

 

Gricel Ynga se encarga de sistematizar los datos de los pacientes Covid-19. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

El seguimiento es un proceso a la vez directo y laborioso: “todos los días el encargado de farmacia recoge una ficha epidemiológica que ya está llenada por nosotros, para que le den el tratamiento respectivo al paciente. Esa ficha se queda en farmacia. Y la trasladan a una base de datos. Hay dos personas encargadas de epidemiología. Ellas me mandan por correo una base general. Yo la descargo y distribuyo a los pacientes con cada médico. Si es adulto mayor, lo direcciono a un médico que ve adultos mayores; si es gestante, a un ginecólogo; si es un niño, a un pediatra. Hay otra doctora que se encarga de llamar a los contactos. Hay un médico que se encarga de llamar a toda su familia del paciente. Al contacto se lo llama cada semana. Si tiene síntomas, se le dice que vaya al establecimiento inmediatamente. […] Hemos tenido 184 gestantes con Covid, y 60 dieron a luz. Todos muy bien. Una nomás fue a UCI pero ya salió, ya está estable”.

¿Se entiende ahora porqué el sistema de tratamientos ha tenido éxito pese a todas las carencias?

El tratamiento de Covid-19 precisa oxígeno, mucho oxígeno. Hasta hace pocas semanas, Tahuantinsuyo Bajo tenía un solo cilindro de oxígeno, cuyo uso fue optimizado hasta la última molécula. 

Los médicos se vieron con frecuencia obligados a conectar el balón de oxígeno a la cánula nasal de un paciente por un rato, luego desconectarlo y ponerlo en la cánula de otro paciente; y repetir el cambio de tanto en tanto. 

“Nosotros trabajamos en situaciones precarias, qué vamos a hacer. Así hemos salvado vidas”, dicen los médicos. Hace pocos días, afortunadamente, una empresa privada donó al centro de salud dos concentradores de oxígeno de 10 litros, que ya han sido instalados.

Pero eso no solucionó el déficit cotidiano y obligó a improvisar soluciones. 

“Cuando han necesitado oxígeno”, dice Victoria Sallo, “llamamos a algunos pacientes que ya los han dado de alta y tenían balones. Les decíamos ‘Señora, nosotros le damos la garantía, por favor’. Y traíamos el balón”. 

Hace poco, recuerda Sallo, un paciente diabético, obeso, llegó con falta de aire y con 84 de saturación. Sallo llamó a un antiguo paciente suyo que accedió a prestar su balón. “Nosotros mismos hemos trasladado el balón de Puente Piedra a Independencia a las doce de la noche”, dice la enfermera. 

 

Rescate de la muerte

 

Enfermera ayuda al paciente Alfonso Quispe a ingresar al área donde recibiría la terapia de ‘pulsos’ de metilprednisolona. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

Durante el reportaje en Tahuantinsuyo Bajo, IDL-R pudo ver en acción el esfuerzo de parte de los médicos del Centro para salvar vidas que, en casi cualquier otra circunstancia, engrosarían la larga lista del luto nacional.

El sábado 3 de este mes, una ambulancia trajo a Alfonso Quispe Romero al Centro. Llegó en malas condiciones. Un hijo suyo, Juan José (abogado del Instituto de Defensa Legal), afectado en forma severa por la enfermedad, se encontraba en la UCI de una clínica y otros miembros de su familia mostraban ya los síntomas del Covid-19.

Alfonso Quispe tiene 79 años y el agravamiento de los síntomas mostraba un rápido y aplastante deterioro en su salud. Su llegada al centro de Tahuantinsuyo Bajo fue una medida desesperada – sabiendo el notable récord de sus médicos– para evitar un desenlace fatal. 

Quispe fue atendido por el médico Juan Carlos Madrid. Su primer examen arrojó una saturación de oxígeno de apenas 78. La decisión fue de oxigenarlo de forma inmediata y ‘pulsarlo’ con metilprednisolona. 

Horas después, un hijo de Quispe, Marco Antonio, llegó también con obvios signos de inflamación por Covid-19. Se lo puso bajo el mismo régimen de su padre.

Desde el sábado hasta el martes por la mañana, Alfonso Quispe permaneció en el centro. Las condiciones son duras: no hay camas y se duerme en la carpa Covid-19, donde en las noches hace mucho frío. La necesidad de oxígeno de ambos era también superior a la que el Centro podía proporcionar, teniendo sobre todo en consideración sus otras obligaciones, por más que hicieron proezas de sumar el aporte de los compresores con el del balón. 

 

Enfermera ayuda al paciente Alfonso Quispe a ingresar al área donde recibiría terapia de pulsos. (Foto: Leslie Moreno Custodio/IDL-Reporteros)

 

El frío se pudo enfrentar con ropa y mantas de abrigo, pero la incomodidad no era leve y, sobre todo, el peligro de quedar sin oxígeno era grande. Pero si el paciente terminaba hospitalizado, era virtualmente seguro que los ‘pulsos’ de metilprednisolona se iban a interrumpir y el agravamiento se iba a desencadenar.

Tanto Juan Carlos Madrid como Gricel Ynga lucharon porque los pacientes se quedaran. Unos pocos profesionales del Centro –que suelen oponerse al tipo de terapias y tratamiento que distinguen a Tahuantinsuyo Bajo, pese al resultado no solo exitoso sino salvador que estas tienen– se quejaron de que la presencia de los enfermos de Covid-19 ponía “en peligro” al personal. Es decir, que no se atendiera esos casos de Covid-19. Madrid e Ynga se turnaron en la atención sin pensar en horarios para asegurar que los enfermos recibieran tratamiento.

El domingo en la noche se consiguió el oxígeno suficiente y el martes por la mañana, luego del último ‘pulso’, se dio de alta a Alfonso Quispe y a su hijo. En lugar de llegar en crisis al hospital, regresaron a su casa. El mayor de los Quispe salió con una saturación de 93, y su hijo con 94. Gricel Ynga fue con ellos, como hace con los pacientes de alta que inician la convalescencia, para instalarlos, ver cómo van a administrar la oxigenación que necesitan y organizar el seguimiento por telemedicina. El trabajo, para ella, no ha terminado, pero una vida ciertamente se salvó.

Y así, con un esfuerzo cotidiano que bordea y frecuentemente alcanza el heroísmo, un grupo notable de médicos, enfermeras y personal sanitario del centro de Tahuantinsuyo Bajo convirtió lo que hubiera podido ser la reseña de otro luctuoso fracaso en un caso sobresaliente de éxito en la recuperación de pacientes, mediante el empleo metódico de tratamientos pragmáticos, de bajo costo y alta eficacia que bien puede ser el ejemplo de lo que puede y debe hacerse en el país entero.

Publicado el miércoles 07 de octubre, 2020 a las 17:15 | RSS 2.0.
Última actualización el lunes 26 de octubre, 2020 a las 23:58

47 comentarios

  1. Raul Montesinos Vergara dice:

    Son los verdaderos héroes que inspiran a muchos para seguir en esta gjerra. Son los que hacen honor al juramento que hicieron y a la vocacion que los llevó a esta noble pfofesion. Felicitaciones a todos.

  2. Carmen Cervantes dice:

    Ojalá hubieran más Doctores como Juan Carlos Madrid, Gricel Ynga, y enfermeras como Victoria Sallo, dispuestos a salvar vidas actuando con profesionalismo, aplicando los tratamientos más adecuados y eligiendo los medicamentos disponibles, con autonomía. Estos Dres. siempre tendrán el reconocimiento de sus pacientes y la admiración y respeto de los peruanos. Necesitamos médicos con ética, autónomos, no como esos médicos miedosos incapaces de tomar decisiones por sí solos y que se limitan a aplicar los tratamientos y protocolos absurdos que han llevado a la muerte a muchos pacientes, como la famosa INTUVACIÓN para ventilación mecánica por varias semanas y hasta meses, que más que un tratamiento humano, es una tortura.

  3. El trabajo en Equipo, la vocación de servicio para la atención de los enfermos del COVID-19 deben sentirse seguros porque serán sanados por estos profesionales,
    mártires de la salud del CMI. Tahuantinsuyo Bajo, cumplen con su juramento hipocratico arriesgando sus propias vidas.

  4. Paul Gomez dice:

    Que noticia mas alentadora.Mis respetos,admiracion y agradecimiento a todo el personal medico del centro de salud.Porque estas noticias no se hacen publico y se replica los tratamientos empleados para poder salvar mas vidas.Felicito a IDL-Reporteros por la publicacion.

  5. Kelly dice:

    Mi hija nació ahí, hace 19 años, posta pequeña pero con excelentes profecionales.

  6. Gabriel Solano dice:

    Felicitaciones a todos los profesionales de la salud de Tahuantinsuyo Bajo por la ardua labor que están haciendo por los pacientes que llegan enfermos por el Covid19 y logran que se recuperen con el método que ellos impusieron Gracias a Todos y en especial al Dr. Madrid que ayudó a sanarse a dos de mis hermanos del Covid19

  7. Augusto dice:

    Es una proeza del equipo medico del centro de salud tahuantisuyo bajo, peruanos como ellos merecen un gran reconocimiento.
    Esperamos que la experiencia narrada en este reportaje sirva a las autoridades del Minsa a mejorar los planes de como enfrentar el covid.

  8. Norma dice:

    Gran reportaje,en vísperas de celebrar el heroísmo del Almirante Miguel Grau Seminario. una historia llena de profesionalismo,amor al prójimo…

  9. Luz dice:

    Me quito el sombrero y los aplaudo a todo el personal médico del centro de salud tahuantinsuyo bajo. Dios los bendiga siempre. Ojalá hubiera más profesionales de tan alta clase moral y sencibilidad humana. Ya nose como agradecerles por lo q han hecho y siguen haciendo por los pacientes q llegaron a sus manos.. Dios los bendiga.

  10. MARGOT PALOMINO dice:

    Esos héroes se merecen todo y mucho más, y así debe haber varios pequeños centros de salud, donde el personal trabaja en equipo. Estoy segura que no lo hacen por dinero porque la paga es poca en comparación a la pérdida de la salud, Pero mínimo se merecen unas buenas vacaciones cuando se pueda salir de vacaciones.

  11. leoncio dice:

    El sacrificio personal de estos heroes anonimos merece el maximo reconocimiento posible. Sobre las estadisticas de su trabajo,obtenido con escasos bienes y mucho empuje, dira algo el Ministerio de Salud?

  12. Miguel Navarro dice:

    Mis felicitaciones a el equipo médico del centro de salud, un ejemplo de vocación de servicio y amor al projimo
    Se merecen un reconocimiento y más aún deberían modernizar sus equipos

  13. Hernán dice:

    Excelente reportaje que muestra como un grupo de médicos enfrentan al Covid 19 de manera heroica e inteligente.
    Espero su ejemplo sea imitado por todos nosotros.

  14. Alfons4023 dice:

    Excelente labor de médicos y enfermeras que no sólo debe ser reconocido sino emulado. Felicitaciones.

  15. Alberto Garnique Ortiz. dice:

    El personal de médicos, enfermeras y auxiliares de este Centro, pusieron por delante su vocación de servicio, pues no solo pusieron su esfuerzo y dedicación, sino también no acataron la disposición errada de la administración central del MINSA, de no atender los pacientes COVI en los centros de salud. Valiente rebeldía que los hizo identificarse con sus pacientes y aguzar su ingenio, conocimiento y valor para atender y con éxito a sus pacientes. Hoy estan enriquecidos en su experiencia y gozan seguramente del reconocimiento de sus pacientes y de quienes como yó, toman conocimientos de esa labor extraordinaria que se hace para combatir esa pandemia en condiciones tan extremas como la que tenemos en nuestra patria.

  16. Luyeva dice:

    Que alegria q los medicos y enfermeras amen du profesion y sobre todo que sean tan humanos

  17. Herbert dice:

    Se nota un excelente ánimo de ayuda y un compromiso pocas veces visto. Son unos Héroes por lo que hacen. Pero La Medicina basada en la evidencia que ve muchos más pacientes que todos sus pacientes visto dice todo lo contrario. Los datos deben ser corroborados porque yo creo q más que la medicación así lo diga Dr Accinelli no están validados y los resultados son anecdóticos. Los números son fríos y no mienten y lo siento por ellos q creen q fue la medicación. Cosa que pongo en supuesta duda debido a la Evidencia actual, considero que la clave de su éxito es sin lugar a dudas la Atención Primaria en conjunto q bien desarrollada es 100 veces más potente que 100 hospitales juntos y sobre todo son 1000 veces más baratos que un hospital.

  18. Pedro huaman dice:

    Siempre lo dije…por encima de todo lo importante de ser médico es hacer honor a su vocación de salvar una vida…con todo y contratos…ese es el valor primordial de la cadena de ser médico…gracias a todos en este centro….gracias…

  19. Jaime Gallegos Saldivar dice:

    Increíble las agallas con las que se han entregado ése grupo de médicos. Es un verdadero ejemplo de vocación de servicio y empatía. Felicitar a cada uno de esos médicos y enfermeras por su gran entrega. El tiempo es sabio y los premiará.

  20. Amador collazos dice:

    Nosotros desde el mes de junio tratamos a mas de 90 personas en solo un periodista confirmo el tratamiento desde el mes de junio intentamos entrevistamos logre solo con el sub director el cual nos rechazo aduciendo que ellos tenían su protocolo y nos rechazo

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=787107002060126&id=418005594921107

  21. Berenice Nishiky dice:

    El valor de estas personas, no tiene precio.
    Su disposición a velar por el prójimo es sumamente notable.
    No hay punto de comparación con el personal indolente, con el que estamos acostumbrados a tratar en los hospitales, clínicas y centros de salud.

  22. BERNARDO MILLONES dice:

    FELICITACIONES A ESTOS PROFESIONALES QUE HACEN HONOR A SU PROFESION
    MIS ORACIONES POR ELLOS

  23. Lucia Paredes dice:

    Bendiciones a estos héroes de blanco.
    . Gracias por sus buenos servicios de vocaciòn médica.

  24. RICHARD RODRIGUEZ dice:

    Gracias a todos estos héroes que lucharon y luchan por salvar una vida, gracias a Dios existen estos súper héroes, estos verdaderos soldados en la salud que se merecen nuestros mas sinceros comentario de felicitaciones.

  25. Jorge Becerra dice:

    Que buen ejemplo para hospitales y clínicas que teniendo los medios e instrumentos no realiza estos tratamientos. Algo similar lo hizo el Hospital Liada y por hacerlo el Gobierno sacó al Director del Hospital. Felicitaciones a todo el personal del Centro de Salud de Tahuantisuyo Bajo. Esperemos que el Gobierno reaccione

  26. Edwin Soto dice:

    No hay palabras que reflejen la actitud de este equipo medico de Tahuantinsuyo Bajo solo un sentimiento de una enorme admiración por estas personas
    Bravo !!!

  27. victor torres dice:

    Profesionales que son ángeles en la tierra, y que llegaron a cuidarnos, ojalá haya más como ustedes. Bendiciones a todos!!!

  28. Joe Espinoza dice:

    Simplemente extraordinario, personas con verdadera vocación, profesionales que si deberían estar a cargo de Ministerios de Salud, porque no solo conocen la problemática, sino, que son parte de la solución.

  29. O. Saavedra dice:

    1. Concepto claro de tratamiento
    2. Organización simple y directa de atención al paciente
    3. El equipo humano comprometido
    Muchas gracias por la experiencia y que el Estado busque replicar ello. Es muy necesario aún.

  30. David Aguinaga Carrión dice:

    Es un gran ejemplo para todos los peruanos. 1) En esos médicos y enfermeras ya es mucho más que profesionalismo, es gran sensibilidad humana, amor a la humanidad, a su pueblo y luego amor a la ciencia, 2) Espíritu colectivo de equipo, a pesar que algunos se asustaron y defeccionaron, 3) Contradijeon valientemente la pésima y hasta letal decisión del gobierno de cerrar el primer nivel de atención, y se sobre pusieron a la falta de financiamiento estatal, de oxígeno y hasta de EPP. Son unos héroes y heroínas, que deben encabezar la profunda reforma del sistema nacional de atención de salud peruano. Por favor, difundan mucho más esta buena nueva. Felicitaciones IDL.

  31. David Aguinaga Carrión dice:

    Muchos saludos y felicitaciones a IDL. Esta es una de las mejores noticias en toda la pandemia. Difu da la mucho.

  32. Felicitaciones a IDL, una vez más, por divulgar la labor sacrificada, hasta el heroísmo, de los médicos, enfermeras y personal sanitario en general que cumplen una labor titánica en Tahuantinsuyo Bajo, en medio de carencias sin fin.

  33. Yvan palomino Rojas dice:

    Felicitar el accionar de los verdaderos médicos peruanos , que no se corrieron de la pandemia por edad o por temor, y han ayudado y señalado el camino al MINSA como se interviene en una pandemia COVID, Ya es hora de que el Estado en vez de malgastar el dinero invierta en las postas medicas y centros de salud, atención primaria base de la prevención y primera respuesta para el cuidado de la salud, vuelvo a felicitar a estos héroes de la medicina (médicos, enfermeras, otros profesionales y personal técnico que se ha fajado en la pandemia) y al ejemplo del Asesor médico La Madrid, SanMarquino.

  34. William Vega dice:

    Que hermosa lección de lo que significa el valor y la entrega en favor del prójimo y del ser humano que es el fin supremo de la sociedad; deberían hacerles un homenaje a los médicos, enfermeras y personal auxiliar, técnico de este Centro Médico de Tahuantinsuyo Bajo que han demostrado la alta preparación y criterio profesional y que con pocos recursos han salvado tantas vidas contra un Virus desconocido como el COVID-19 y desde esta tribuna solicitarle al Gobierno Central que dote de los recursos necesarios para que este Centro de Salud continúe su labor eficiente y eficaz en favor de los habitantes de la Urbanización Tahuantinsuyo, del Distrito de Independencia lugar que conozco muy bien porque mis padres y hermanos han vivido y viven en esa Urbanización , es de raíces de gente trabajadora y muy luchadora proveniente en su gran mayoría de otras regiones del país. Ayudalos a ayudar se lo merecen y son un ejemplo para la Medicina Peruana, esa mística ya no se ve en otras áreas de la Gestión Pública donde en la mayor parte se respira indolencia, improvisación, desidia, malos profesionales y funcionarios, corrupción, desorganización, y una ausencia de integridad insultante.
    Dios bendiga a esos médicos, enfermeras y cuerpo auxiliar y técnico, no los olvidemos.

  35. Jorge Luis Manrique Cienfuegos dice:

    Extraordinario testimonio, realmente conmovido de tanto esfuerzo del personal, siempre debio darse atención primaria a los pacientes

  36. Hernàn Huamàn dice:

    Realmente asombroso, para no creerlo. Mèdicos y una plana de paramèdicos, imbuidos de humanismo y profesionalismo, realizando proezas,, como reza el adagio «de tripas, corazòn». Esperemos que, siendo el lema de SOLIDARIDAD, ante esta infausta pandemia, personas de solvencia y aùn empresas privadas, demuestren su denominada responsabilidad Social y aporten su granito de arena, para dotar a este Centro Mèdico de Tahuantinsuyo Çbajo, de la logìstica y medicamentos necesarios, en la perspectiva màs noble, como la es de salvar vidas de semejantes nuestros. Dios los ilumine, los proteja y los Bendiga.

  37. Darío Norman dice:

    BUENOS DÍAS A TODOS:
    Ustedes creen que estas hazañas le interese a alguien cínico, mentiroso y que dice quiero colaborar con la justicia, en vez de hacer saber por escrito -al pueblo y al mundo sufrido por corrupción- «RENUNCIO A MI INMUNIDAD». Esto se parece al cuento «Maquisapa» en el que el personaje principal el par de Al Capone pedía al tribunal de justicia que le apliquen la pena de muerte. El tribunal aplica penas en concordancia con leyes nacionales e internacionales y no puede hacer justicia aplicando penas a pedido del acusado.

    El reportaje de IDL reporteros, viste la calidad profesional de los médicos peruanos con el color de la propiedad del sol y del oro y sobre todo IDL-R ha tenido el honor y el sublime sentir de encontrarse con personas que nacieron para ser médicos ¡Hay pocos pero hay! gracias a Dios. Hay gentes que se aprovecharon de la circunstancia de su suerte respecto a su inteligencia para elegir la más bella profesión del mundo y en la realidad social hay médicos que son la espina que no se puede desechar en un mundo perfecto para la física, química y matemáticas, pero imperfecto para las voluntades humanas. Como agradecemos los serranos: Dios pagarasunqui Dios te pague señores médicos, enfermeras equipo profesional y empresa privada donante.

    Nuestro país republicano es manantial de hazañas, como de Miguel Grau (guerra con Chile), Pedro Paulet (cohetes a propulsión), Ricardo Blume (submarinos), Alcides Carrión (medicina humana), Carlos Bustamante y Per María (biología molecular) entre otros.

    Al actual gobierno, como a los anteriores, no les interesa las hazañas a favor del Perú de los hombres de ciencia y otros. La ingratitud es la última del gobierno: Declarar no feriado el 8 de octubre, día del reconocimiento a las hazañas peruano del milenio Don Miguel Grau Seminario.

    Peruanos trabajando para el Perú en tiempos de pandemia relacionados con la enfermedad, covid-19: en la UNI (respiradores mecánicos), UPC (prueba molecular rápida) INS (anticuerpos) UPCH (vacuna), no tienen el total apoyo económico de oficio del gobierno actual, es decir, dotar de todo lo necesario a los científicos peruanos sería reconocer el trabajo, pero no es así.

    Según los milenarios chinos: Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios entonces, deduzco que el actual gobierno como pregunta a personajes de la calaña de Richard´s estamos como estamos. ejemplo: No consulta a eminencias como Dr. Uriel García y Armando Massé y preferentemente al equipo médico que es el motivo del reportaje de IDL-R, respecto a las hazañas médicas en Tahuantinsuyo Bajo. Gracias IDL-R por el reportaje.

  38. Anibal Paredes dice:

    Honor y gloria a estos médicos.
    Héroes vivos que salvan vidas

  39. Fernando dice:

    Felicitaciones a los médicos,enfermeras y a todo el personal,por su sabiduria,organización y valor del centro medico de Tahuantisuyo..un ejemplo.
    Esperemos que todo el Perú y el mundo entero se enteren.
    Dios los bendiga.

  40. Mercedes Quispe dice:

    Muchas bendiciones y luz para sus caminos y cuídense mucho les deseo a todo el equipo de personal médico del centro de salud del tahuantinsuyo bajo. Gracias por salvar vidas.

    Gracias al idlreporteros por esta información valiosa de Covid-19 en el Peru y cómo se enfrenta esta pandemia desde lugares más humildes de nuestro país. Arriba Peru,

    Por ello señores ni un sol más de nuestros impuestos a esas clínicas privadas miserables, buitres!

  41. Gran trabajo desplegado, una combinación de humanismo, inteligencias, estrategias, pero sobre todo compromiso social. Tuvimos la ocasión de unirnos el Día de la Medicina 05 de octubre, en el mismo campo de batalla (Área Covid) para homenajear a todo el personal médico, administrativo y operativo del Centro Materno Infantil de Tahuantinsuyo Bajo, con el capitán del barco (José Luis Pando) herido por el Covid; reconociendo en la Sra. Grissel Ynga Meléndez a tan VALEROSO EQUIPO DE TRABAJO que lucha en precarias condiciones. Cómo sociedad civil organizada, estamos agradecidos y orgullosos de ellos, son nuestros ángeles de esperanza para sobrevivir a la pesadilla. Atte. Coordinador General del Comando Cívico Thanichiy 20 del Centro Social Tahuantinsuyo.

  42. Manuel mendoza fakhie dice:

    Yo tuve covid, i entiendo con limitaciones el trabajo de Tawantinsuyo i felicito i admiro la calidad humana de sus responsables, ayer lei el retiro de las medicinas en cuestion, sin embargo con mucha similitud del trabajo realizado en Tahuantinsuyo me han salvado la vida aqui en arequipa, los doctores Miguel Ayala, Mercedes Neves, el Radiologo i enfermeros y tecnicos en el Hosputal Geriatrico, mi eterno agradecimiento, respeto i admiracion a todos los medicos, medicas, enfermeras, enfermeros, tecnicos i todos los que han estado en esa primera linea y han entregado todo por nosotros en el Perú

  43. Juan Díaz dice:

    En verdad que después de leer esta noticia, motiva para escribir para agradecer y rendir homenaje a los héroes de esa posta médica. Profesionales con verdadera vocación de servicio, dignos de admirar y sin duda alguna, gran ejemplo para las nuevas generaciones de médicos. Mi saludo y admiración para ellos.

  44. Nadia Caycho dice:

    Excelente trabajo de los Médicos y Enfermeras del Centro Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo, mis felicitaciones a estos verdaderos heroes de la pandemia que pusieron por delante la salud de sus pacientes antes que su propia salud. Esperemos que este tipo de tratamiento se replique a todo el pais y se puedan salvar mas vidas. Felicitaciones IDL por el excelente y alentador reportaje.

  45. Yadira Yovera dice:

    Por mas centros primarios para salvar vidas, replicar lo ejecutado en Tahuantinsuyo es vital para controlar la segunda ola. Muchas felicidades Dr. Madrid y Equipo.

  46. Peter Vonn dice:

    Les reconozco sus esfuerzos queridos doctores, enfermeras , auxiliares y trabajodores en general. Uds. si que Valen un Peru ( ese Peru bueno, que a pesar de todo aun existe) . Dios los bendiga.

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