Editorial

No regalar el voto

Foto
Los candidatos presidenciales Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Pedro Castillo (Perú Libre)

Por Gustavo Gorriti (*).-

Este editorial plantea una estrategia general para la sociedad civil democrática frente al dilema de  elegir entre dos peligros graves para el país. Ese dilema es nuestra “alternativa del diablo” y el desafío que enfrentamos, como en la novela de Frederick Forsyth, es resolverlo burlando la trampa de Satán.

Publicada en 1979, “The Devil’s Alternative” se sitúa en lo que entonces era un futuro próximo, 1982, dentro  de la Guerra Fría. Forsyth, (autor del clásico “El día del chacal”), tejió un ajustado argumento de acciones, confrontaciones y demandas que desembocan en una situación insostenible con solo dos salidas, cualquiera de las cuales garantiza inmensa y devastadora pérdida de vidas humanas, preludio probable de una guerra termonuclear.

La que enfrentamos en el Perú, a partir del domingo 11 pasado, no nos acerca al apocalipsis, pero sí, en términos de la democracia, a la calamidad. Cualquiera de los dos candidatos que disputarán la segunda vuelta representa una seria amenaza al sistema que con gran esfuerzo conquistamos el año dos mil y que luego tocó defender elección tras elección, mal menor tras mal menor, hasta lograr el período más largo (y próspero aunque notoriamente imperfecto) de vigencia democrática en nuestra historia.

El dilema se complica porque una amenaza proviene, para decirlo en términos simplificados, desde la derecha y la otra desde la izquierda. Dentro del espectro amplio de la sociedad civil democrática, quienes se orienten a la izquierda pondrán mucho mayor alerta al lado opuesto del espectro y descuidarán o tolerarán el lado cercano. Lo mismo sucederá desde la derecha. De hecho, ya sucede.

Pese a que se necesita conocer mejor a los candidatos, su entorno, su dinámica y sus objetivos reales –con todo el preciso detalle que ello implica–, me parece indiscutible con lo que se sabe ahora, que ambos representan, desde la perspectiva y circunstancia de cada cual, un serio peligro para la democracia en el país. Conocemos más sobre el fujimorismo, pero lo suficiente sobre Perú Libre como para estar seguros de la real amenaza de un lado y otro.

El tema de cómo llegamos a esta situación desastrosa y lo que esta revela o enseña sobre nuestra historia, estructura, visión y gobierno, es apasionante y de gran importancia, pero no lo voy a abordar en esta nota, puesto que lo premioso ahora es decidir qué hacer frente a nuestro dilema, nuestra alternativa del diablo.

Dos candidatos para la segunda vuelta. Hay que elegir una u otro, no hay salida aparente. Uno puede destruir la democracia desde un lado del espectro político; y la otra puede hacerlo desde el opuesto.

Podemos votar o no hacerlo. Votar por alguno de los dos o por ninguno de ellos. Eso no cambia las cosas.

Una u otro, en sus términos. ¿Es la fatalidad que enfrentamos?

No necesariamente.

¿Cuáles son los puntos vulnerables del dilema?

Uno importante es el de la representación.

La democracia es, por definición, el gobierno de la mayoría a través del voto, junto con el respeto a las minorías, por mandato de la ley.

La segmentación disminuye el tamaño las mayorías, pero en cualquier caso deben representar una cercanía razonable al concepto de lo que es mayoritario.

Eso fue lo que sucedió durante las elecciones que tuvo el Perú desde que se conquistó la democracia el año dos mil.

Para explorar el nivel de representación democrática en esas elecciones, vamos a comparar los resultados de los dos ganadores de primera vuelta con relación al total de electores hábiles de ese momento. Es un buen indicador de representación ciudadana.

En las elecciones de 2001, hubo 14 millones 906 mil 233 electores hábiles. En la primera vuelta, Alejandro Toledo tuvo el primer lugar con 3 millones 871 mil 167 votos: el 25,9% de todos los electores hábiles. Alan García, que llegó segundo, tuvo 2 millones 732 mil 857 votos, el 18,3% de los electores hábiles. Los dos primeros puestos en la votación concentraron el 44,2% de todos los electores de país (y el 59,5% de todos los votos emitidos).

En las elecciones de 2006, hubo 16 millones 494 mil 906 electores hábiles. Ollanta Humala ganó la primera vuelta con 3 millones 758 mil 258 votos: el 22,7% de todos los electores hábiles. Alan García, que otra vez arribó segundo, tuvo 2 millones 985 mil 858 votos, el 18,1% de todos los electores hábiles. Los dos primeros lugares sumaron el 40,8% de los electores del país (y el 46% de los votos emitidos). Recuérdese que Lourdes Flores, que llegó tercera, perdió por pocos votos frente a García, lo que indica unas mayorías aún más concentradas que en la elección anterior. También debe recordarse que la inquietud frente a la relación de Humala con el chavismo, entre otras cosas, le dio la victoria a García en la segunda vuelta.

–  En las elecciones de 2011, hubo 19 millones 949 mil 915 electores hábiles. Ollanta Humala ganó la primera vuelta con 4 millones 643 mil 064 votos, el 23,2% de todos los electores del país (y el 28,2% de los votos emitidos). Keiko Fujimori fue segunda con 3 millones 449 mil 595 votos, el 17,2% de los electores hábiles del país. En conjunto fue el 40,4% de todos los votos posibles del país. Humala, que aprendió de su experiencia en la campaña anterior, aceptó expresar su lealtad a la democracia con un juramento solemne en la universidad de San Marcos. Eso le dio el triunfo en la segunda vuelta.

– En las elecciones de 2016, hubo 22 millones 901 mil 954 electores hábiles. Keiko Fujimori ganó la primera vuelta con 6 millones 115 mil 073 votos, el 26,7% de los electores hábiles del país. En el segundo lugar, Pedro Pablo Kuczynski, tuvo 3 millones 228 mil 661 votos, el 14,1% de los electores hábiles del país. En conjunto fue el 40,8% de todos los votantes del país. Pese a que Keiko Fujimori casi dobló la votación de Kuczynski en la primera vuelta (la diferencia más grande entre el primero y segundo en todas las elecciones generales peruanas en este siglo), este se impuso en la segunda gracias a la movilización de la sociedad civil democrática, que le dio la victoria.

En las elecciones de 2021, hubo 24 millones 520 mil 719 electores hábiles. Pedro Castillo ganó la primera vuelta con 2 millones 689 mil 804 votos, el 10,9% de los electores del país. En segundo lugar, Keiko Fujimori obtuvo 1 millón 885 mil 666 votos, el 7,6% de los electores. En conjunto tuvieron el 18,5% de los electores hábiles del país.

¿Qué enseña esa exploración de la representación electoral en las cinco elecciones generales de este siglo? Que las cuatro primeras tuvieron un grado significativo de representatividad. Los dos primeros candidatos en la primera vuelta de cada una de esas elecciones lograron el 44,2%, el 40,8%, el 40,4% y el 40,8% de todos los electores hábiles del país. Y mucho más, por supuesto, de los votos emitidos y los votos válidos. Hay poca duda de que esas elecciones expresaron la voluntad de la mayoría.

En patente contraste con todas las elecciones anteriores, el ganador y el segundo puesto de la primera vuelta de 2021 sumaron apenas el 18,5% de todos los electores hábiles en el país. En cualquier otra elección esos porcentajes no les hubieran dado más allá del tercer o cuarto puesto de la contienda electoral, dependiendo del número de candidatos.

¿Podemos considerar mayorías a esos porcentajes? Una “mayoría” que no alcanza siquiera la mitad de la mitad no es otra cosa que una minoría más.

De manera que, si la democracia es el gobierno de las mayorías, con respeto a las minorías, el que viene amenaza ser el gobierno de la minoría sin respeto a la mayoría.

El profundamente anormal proceso de elecciones generales que ha tenido lugar, terminó siendo la competencia entre candidatos pigmeos compitiendo con candidatos micro y candidatos nano. La micropolítica y sus electoralmente diminutos candidatos decidiendo el destino de una gran nación.

Tanto el candidato con el 10.9% de la representación del país, como la candidata con el 7,6% de la misma emergen, desde la izquierda y la derecha, como las más graves amenazas a la democracia en el país este siglo. ¿Alguna mayoría les dio ese mandato? Por supuesto que no.

Estamos en una nación enferma, infectada y debilitada por el ataque de la peste y la incompetencia de sus gobernantes para enfrentarla, donde, en la actual disfunción balcánica, dos políticos minoritarios, enfrentados entre si pueden llevar, por la izquierda o la derecha, a la democracia al despeñadero.

¿Qué puede hacer la sociedad civil democrática para impedirlo? Verdaderamente mucho, a condición de que haya una movilización intensa, en izquierda, centro y derecha, para lograrlo. Miren las cifras del 2011 y, sobre todo, del 2016. Si con semejante diferencia y un candidato más bien limitado, se logró la victoria, gracias a una acción simultánea y vigorosa en la parte final de la campaña, hoy sería mucho más fácil lograrlo … si uno de los dos candidatos no prendiera e hiciera sonar todas las alarmas. Lamentablemente, los dos las prenden.

Nuestro voto, el voto en defensa de la democracia, es un arma no solo poderosa sino decisiva y no debemos usarla antes de tiempo. Si lo hacemos, convertimos el arma en un regalo, quedamos inermes y sometemos nuestro destino.

Pero, a la vez, los dos quieren ganar. Y, como se probó una y otra vez, la masa de votación de los sectores democráticos movilizados es más que suficiente para impedir la victoria de cualquiera de los dos candidatos. De manera que en esta elección no hay dos sino tres protagonistas.

Ahora es difícil saber cuál significa mayor peligro. Si la elección fuera mañana el campo democrático iría dividido, un gran número votaría en blanco o viciado y una cantidad probablemente menor dividiría su voto de acuerdo con su inclinación política. Pero hay tiempo para que la sociedad civil democrática tome conciencia de lo que está en juego, se organice y actúe.

Nuestro voto, el voto en defensa de la democracia, es un arma no solo poderosa sino decisiva y no debemos usarla antes de tiempo. Si lo hacemos, convertimos el arma en un regalo, quedamos inermes y sometemos nuestro destino.

El voto masivo del sector democrático debe quedar en suspenso mientras se exige a ambos candidatos por igual, una claridad puntual sobre las garantías, medidas y seguridades de mantener y también fortalecer el sistema democrático. Posiciones inequívocas sobre libertades políticas, derechos humanos, respeto a las minorías, libertad de prensa, de opinión, de organización, a la separación de poderes, autonomía del BCR y otras instituciones vitales para la regulación eficiente del Estado, respeto a la meritocracia no deliberante de las Fuerzas de Seguridad. Fortalecer o, por lo menos, no afectar la lucha contra la corrupción. Defensa de la democracia y los derechos humanos en el nivel internacional.

Debe haber una presión continua y sistemática por respuestas inequívocas. Y también acuerdos básicos dentro de los sectores democráticos, desde la izquierda hasta la derecha. ¿Aceptaríamos un gobierno mafioso, deshonesto, patán y vengativo en la derecha, aunque prometa libertades económicas para sus amigos? ¿Toleraríamos un gobierno que, diciéndose de izquierda, imite a Maduro y a Ortega, recorte libertades fundamentales y busque perpetuarse en el poder? Si la respuesta es un no inequívoco a ambas preguntas, desde cualquier sector en favor de la democracia, entonces las fuerzas democráticas tendrán la capacidad última de decisión.

Cada día se conocerá mejor a los candidatos, sus entornos, sus aparatos, tanto los visibles como los que se quiera mantener lejos de la luz. Bajo el escrutinio y la presión, es probable que uno de los dos, o los dos, tomen la decisión de efectuar los cambios para que su organización tenga la posibilidad de ganar la elección y llegar al poder. Si se llega a ese punto, habrá que pedirles a uno de ellos, o a ambos, jurar lealtad a la democracia, como lo hizo Humala en 2011. Solo entonces el voto debe ir a quien ha reformado su organización y jurado solemnemente defender la democracia. Ese candidato o candidata debe ganar. Puede desagradarnos o no, pero habremos cumplido con el deber de garantizar la supervivencia de la democracia.

¿Pueden engañarnos, prometer lo que sea, jurar en vano y luego hacer lo contrario? No es imposible, pero tampoco fácil. Habrá mucho mejor conocimiento y mayores fuentes de información como para no avizorarlo. Aún si sucede así, el gobierno que viene no tendrá control sin contrapesos y la sociedad civil, que se habrá mantenido fuerte, podrá manifestarse desde fuera, en la escala y con la intensidad que sea necesaria.

 

Masiva marcha ciudadana en contra del régimen de Manuel Merino, el 14 de noviembre pasado. (Foto: Omar Lucas / IDL-Reporteros)

 

Cabe también la posibilidad de que ambos candidatos rechacen negociar con la sociedad civil. Si fuera así, esta debe estar preparada para vigilar y, cuando necesario, confrontar al nuevo gobierno cuando inicie su deriva antidemocrática. Noviembre pasado no está lejano y sus lecciones permanecen vivas y vigentes.

Eso es lo que hay que hacer. Demandará esfuerzo, vigilancia, discusiones y, es probable, algo de riesgo. Pero todo eso es poco al lado de lo que significaría luchar por reconquistar la democracia perdida.

Dentro de las acciones preventivas, se debe postergar la decisión de voto (en lugar de regalarlo) hasta que se lo pueda aplicar en forma decisiva para asegurar la defensa de lo que hoy está en peligro.

Las alternativas del diablo siempre tienen salidas. Pero no se llega a ellas sin coraje, decisión, inteligencia y la disposición a dejar parte de uno mismo en el camino.

Mientras tanto, repito lo que ojalá se convierta en el mantra de estas semanas: No regalar el voto. Bien jugada, es la carta ganadora para defender la democracia y garantizar su permanencia.

(*) Con la colaboración de César Prado.

 

 

Publicado el lunes 19 de abril, 2021 a las 8:21 | RSS 2.0.
Última actualización el jueves 20 de mayo, 2021 a las 8:01

31 comentarios

  1. Graciela Aguila dice:

    de verdad que es una encrucijada terrible es una pesadilla ninguno de los 2 me gusta.

  2. Emilia Bresciani dice:

    Esperemos que los Peruanos tengan consciencia y coraje de pensar en la comunidad y exigir el respeto a la democracia y la prosperidad balanceada. Lo que vengo viendo me dice que el electorado tiene tendencia a emitir votos por salir del paso. Me apena que el pueble practique inconscientemente el auto sabotaje. Pero entiendo que esto también es un síntoma del la desilusión crónica. Es como si el Peruano estuviera anestesiado. Pedir garantías es algo que el Peru no cree merecerse. Ojala esté yo equivocada.

  3. Caterina Vella dice:

    Preciso el mensaje! Estemos vigilantes, somos más!

  4. Manuel Castro dice:

    Loables.deseos para quienes consideran que existe una democracia y que por lo tanto hay que defenderla. La mayoría está demostrando que no le importa esta democracia que, por otra parte, ha permitido o engendrado este sistema electoral que nos ha conducido a tener este tipo de candidatos. Hay que reestructuralo todo.

  5. Plutarco dice:

    Que alivio produce este razonamiento. Muy bueno.

  6. Ronald Wagter dice:

    Como siempre acertado. 81.5 % de los votantes no han dado su voto a Keiko o a Castillo. Este 81.5% deben exigir garantías a ambos, antes de emitir su voto en la segunda vuelta Y tendremos que estar preparados para luchar – de verdad – antes que sea tarde.

  7. Francisco Garay dice:

    Hay que estar alertas de las movidas en las FFAAs y no permitir que estas se usadas contra la población tanto por la derecha como por la izquierda. Tambien hay que estar alertas contra la intervención extranjera (Bolivia, Venezuela, Cuba etc) que podrian enviar agentes encubiertos para
    neutralizar cualquier intento de oposición democratica a un eventual gobierno de Castillo y actuar con firmeza si ello ocurre. Bajo ningun motivo podemos dejar que la nación caiga bajo la dictadura comunista o bajo la mafia corrupta de la derecha rancia.

  8. Esperanza Castro García dice:

    Muchas gracias, estoy de acuerdo con la propuesta, es nuestra responsabilidad ciudadana y como sociedad civil, garantizar la supervivencia de la democracia en nuestro país. Informarnos, dialogar, debatir, organizarnos en el espacio que nos toque, movilizarnos.

  9. Mario Aybar dice:

    “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí” (Alicia en el País de las Maravillas, Lewis Carroll).
    En 1999 Gustavo Mohme Llona, ante la dictadura y corrupción generalizada del gobierno de aquel entonces, propuso tener como nación peruana, un derrotero, un rumbo, y gracias a su iniciativa y el esfuerzo de los sectores comprometidos con este objetivo, el 22 de julio del 2002, se suscribió el Acuerdo Nacional (AN), por el Presidente Constitucional de la República, Partidos Políticos y Organizaciones de la Sociedad Civil, definido como: “El conjunto de Políticas de Estado elaboradas y aprobadas sobre la base del diálogo y del consenso, luego de un proceso de talleres y consultas a nivel nacional, con el fin de definir un rumbo para el desarrollo sostenible del país y afirmar su gobernabilidad democrática, para recibir el bicentenario de la independencia en mejores condiciones.
    Las Políticas de Estado están agrupadas en cuatro grandes objetivos:
    1.- Fortalecimiento de la democracia y estado de derecho
    2.- Desarrollo con Equidad y Justicia Social
    3.- Promoción de la Competitividad del Perú
    4.- Afirmación de un Estado Eficiente, Transparente y Descentralizado”
    Se tienen identificadas 35 Políticas de Estado, con sus Matrices, cada una de ellas con Objetivos, Políticas, Indicadores y Metas.
    Fuente://www.acuerdonacional.pe/
    Un acuerdo se debe de cumplir, y más aún si es un AN que marca el rumbo de una nación, es una buena herramienta, que de haberse respetado y aplicado por todos quienes lo suscribieron, otra sería la situación actual del Perú. La última Política de Estado se aprobó y publicó el 8 de marzo del presente, en pro de los derechos de las mujeres del Perú.
    El problema que se observa es que muchas metas que figuran en las Matrices no se alcanzaron, o su avance es lento, a pesar que existe el compromiso del Ejecutivo de llevarlo a la práctica y del Congreso para que elabore las leyes que se requieran.
    ¿Cómo empoderar a este organismo para que sus metas se cumplan, por parte del Ejecutivo y del Legislativo? , ¿Cómo, en caso de no hacerlo, la sociedad peruana, agrupada y canalizada a través de este AN, exija a ambos poderes del Estado el cumplimiento de los acuerdos que se logren y que se traducen en Políticas de Estado, con plazos perentorios, so pena de ser retirados de los cargos asignados?, porque fueron elegidos para gobernar (como si tomaran el mando de un gran barco llamado Perú, y deben de dirigirlo hacia metas y objetivos consensuados en un AN). No los elegimos para estar amenazándose o peleándose continuamente, o no hacer nada por incapacidad o negligencia o indiferencia. Cualquier problema se puede resolver, pero tiene que existir previamente compromiso y voluntad de lograrlo. El voto popular no puede ser un cheque en blanco a estos 2 Poderes del Estado. El mantra de “me elegiste y te jodiste” debe de terminar. El pueblo organizado tiene en este organismo una buena herramienta para definir, acordar y alcanzar las metas y objetivos en bien de toda la nación peruana y de sus generaciones venideras. Este AN tendría que ser el quinto poder del Estado, y superior a los otros 4. No importaría quien llegue, a través del voto popular, al poder ejecutivo o legislativo, mientras cumpla estos acuerdos, pero, si se desviara, el pueblo organizado les retiraría la confianza y el poder que se les otorgó, porque es nuestro derecho, como sociedad organizada y consensuada, hacer que se cumplan los acuerdos nacionales (AN), con Políticas de Estado, metas y objetivos definidos. Lo que también nos obliga a todos los peruanos a participar activamente en este AN, con compromiso y buena voluntad, en la búsqueda de soluciones a los diversos problemas que tenemos.
    En la actual encrucijada electoral, está bien la propuesta del Sr. Gorriti, de no regalar nuestro voto, y exigir a los 2 candidatos señales claras de los cambios que requieren sus propuestas, y no nos lleven a un imperio de la corrupción o a una situación como la de la actual Venezuela. Como ciudadanos tenemos el deber de informarnos sobre los Planes de Gobierno de los 2 partidos políticos que disputan la Presidencia Constitucional de la República, los antecedentes de sus líderes. Además, la Secretaría Ejecutiva del Acuerdo Nacional, podría ayudar pronunciándose sobre cuál de los Planes de Gobierno de los 2 partidos políticos se ajustan a los lineamientos del AN, e indicar qué cambios se requerirían en estos planes, dependerá de estos 2 partidos políticos si suscribirán, con el compromiso correspondiente, los cambios requeridos, o no. Si no hay voluntad ni compromiso de cambio alguno, entonces la mayoría del electorado tendría en las urnas, el 6 de junio próximo, su última oportunidad, antes de caer en los riesgos que implican las 2 alternativas referidas, tal como están ahora.

  10. Fidel Quevedo Cajo dice:

    Es una iniciativa sensata y concuerdo con ella. La institucionalidad democrática es primordial. Con la unidad del pueblo jamás será avasallada. Hay que tener en cuenta que la desastrosa dictadura venezolana tuvo y tiene el apoyo de la fuerza armada que fue orquestada por Chávez, que fue militar. El envileció la fuerza armada venezolana coronándola de privilegios y corrupción. Tengo la esperanza que eso no ocurrirá en el Perú si el pueblo se mantiene vigilante.

  11. Iván dice:

    Buenas IDL Reporteros, como siempre claro en sus ideas y cocneptos.
    Se entiende el mensaje.
    Concuerdo con el concepto.
    A luchar por nuestra democracia, libre de extremos.
    Depende de nosotros.
    Saludos…

  12. Julio Rodriguez dice:

    Muy extenso su articulo, para decir, no regale su voto. La mayoría del electorado, vota sin convicción, por tanto; con la rabia que tiene el pueblo en contra de los políticos corruptos, evidenciado al 100% con el Covid19, un gran % viciara el voto, no ira a votar, x ultimo, apoyara a Castillo y por ende, la seudo democracia, estará en peligro latente. Deben anularse las elecciones, convocar nuevas, cuando mas de la mitad de la población, este vacunada.

  13. Ricardo Martínez Urrutia dice:

    Muy bonito se analiza se comenta se sugiere que los candidatos se comprometan a cumplir determinadas agendas. Pero le pregunto desde cuando los que logran llegar al poder han cumplido promesas o planes de gobierno? Coincido con usted en que esperemos si pero para decirles que hay dos opciones es un desconocido en duda y el voto en blanco por que la s ra. K ya demostró que como gobierno es una desgracia. Siendo primera dama, siendo cabeza de 3 períodos de una bancada obstaculizando obstruyendo blindado que más queremos de ella

  14. María de Lourdes dice:

    Gustavo debes organizar a la ciudadanía, dándonos claras consignas para la acción democrática en las calles. El miedo de la gente está jugando a favor de Keiko y la inmadurez de los izquierdistas a favor de Castillo y, esta sacando ventaja. Es preciso que la ciudadanía sepamos como actuar. Quizá el excelente análisis presentado en tu artículo, requiere de algunos ejemplos que hagan viable lo que expones. Muchas gracias

  15. Elmer Medina dice:

    Muy interesante perspectiva. Se debe exigir a los candidatos definir sus posiciones respecto de los principios básicos de la democracia

  16. Guillermo Figueroa Luna dice:

    VOTACIÓN CON SOLO 4 CANDIDATOS
    (Céteres páribus a la suposición de Gorriti)
    Perú Libre 2,720,274 % 34.0
    Fuerza Popiular 1,921,983 %24.0
    Renovación Popular 1,685,986 % 21.1
    Avanza País 1,668,195 %20.9
    TOTAL votos válidos 7,996,438 % 100.0

    El simulacro muestra el error de gofrriti cuano dice «En cualquier otra elección esos porcentajes no les hubieran dado más allá del tercer o cuarto puesto de la contienda electoral, dependiendo del número de candidatos»

    Tomándole el criterio que plantea, con sólo 4 candidatos, resultan dos resultados simultáneos: 1) aumenta los votos de los 4 que sí se presentaron y entre ellos, los dos primero siguen siendo primeros y con proporciones que suman un 58 %; y 2) Puede disminuir el total de votos válidos, pero esto no afectaría los resultados legales.

    En otras palabras, Gorriti plantea UNA posibilidad hipotética, pero no examina las diversas posibilidades que ello significaría.

    Está obsesionado con su prejuicio de que las elecciones dan representatividad democrática al vencedor, omitiendo la influencia del poder económico y político, etc-

    Y plantea una contracicción en los términos: un frente único de derecha, centro e izquierda en devensa de la democracia. Con tanta experiencia ¿No ha aprendido que derecha ES SINÓNIMO DE NEGACIÓN DE LA DEMOCRACIA?….. Por lo menos, para los trabajadores, quie somos la inmensa mayoría del país,

  17. Aracelli Alcántara Guevara dice:

    Seguramente habrá un debate entre ambos candidatos pero es imprescindible que también haya un debate entre los candidatos a vice-presidentes en donde se presenten – en la misma única fecha – tanto el aspirante a primer y segundo vice-presidente exponiendo/respondiendo.

  18. Dionisia Ramos dice:

    Interesante propuesta, empero, me parece totalmente asimétrica pedirle lealtad a la democracia por igual a la señora Fujimori y a Castillo. La propuesta parece que soslaya la monstruosa ayuda feconomica y financiera de la CONFIEP, la prensa concentrada q a Keiko fujimori

  19. Estimado. En tu analisis dejas en blanco el espacio en que se juega el juego: la democracia. Quien es quien decide que ese juego a la «democracia» es realmente la «democracia» que los ciudadanos quieren? No sera mas bien que en el jueguito de la «democracia», es la propia «democracia» la que ha perdido? Primero, por que no existe democracia con racismo. Y hay que decirlo claro, el Peru es un pais de alto racismo. Ese racismo limeno por ejemplo explica que en Lima un cholo e indio cajamarquino haya recibido votos tan bajos y solo de sus iguales. Y tambien no hay democracia con clasismo y no hay que mirar muy lejos para saber que el Peru es un pais de alto clasismo. Y encima de eso de machistas. Lo que hay que reformar es esa llamada «democracia» que no representa a mas de la mitad de los ciudadanos peruanos. A esos no les alcanza esa «democracia». Mi DNI es: 06466843

  20. Jaime Castro Contreras dice:

    Como bien concluyes estimado Gustavo, corresponde a la sociedad civil mantenerse vigilantes para que cualquiera de las dos opciones, no lleven al país al desastre mayor en el que se encuentra el país.

  21. Wilfredo Herencia Quispe dice:

    La opción es Pedro Castillo. Un triunfo de Keiko es demasiado premio para los corruptos y la corrupción.

  22. Alexis Aquino dice:

    Interesante articulo. Una pregunta, hay alguna institución o agrupación que ha tomado el liderazgo para articular a esa sociedad civil?, ustedes?, Transparencia?. A dónde acudir para alcanzar algunas ideas o propuestas o para informarnos de ellas?. Debería haber una convocatoria abierta a esa sociedad civil, a nivel nacional. Lo último que puede pasar es que solo un grupo intelectualoide se irrogue esa representación. Agradeceré alguna indicación de los colectivos que puedan estar recabando y organizando propuestas de la sociedad civil.

  23. Lourdes de la Puente dice:

    Suscribo todas las ideas planteadas en este artículo. La fiesta es recién el 6 de junio, los regalos no suelen entregarse con tanta anticipación. Y qué importante es revisar la historia para poder hacer mejores proyecciones sobre nuestro futuro

  24. Julio Javier dice:

    Interesante y muy ilustrativo el resumen sobre la representación en las ultimas elecciones, ¿por que esta torta de la masa electoral se divide en ¡¡24¡¡ partidos políticos¡¡?, aquí es donde comienza el problema de la representación. me parece que la legislación al respecto no toma en cuenta el tema de la representación, no dice nada¡¡; es un gran vacío que es aprovechado perversamente por los dueños de los partidos políticos y delincuentes que se meten a la política, un gran tema para la reforma constitucional, solo deben existir tres opciones DERECHA-CENTRO-IZQUIERDA, así los partidos existentes se obligarían a consensuar programas y políticas para presentarse a las elecciones con una representatividad del 30% que debería ser obligatoria por ley.

  25. Zacarías Puma dice:

    Estoy de acuerdo en defender la real democracia (no la democracia fantasma) no solo en estos momentos difíciles de la historia de la Patria, sino cuantas veces sea necesaria.
    saludo a los autores de la idea patriótica, sigan analizando las mejores salidas de este callejón político a donde nos han llevado los sucesivos gobiernos corruptos hasta los tuétanos. un abrazo.

  26. Freedom dice:

    Sr. GORRITI, NO ESTOY DE ACUERDO CON UD.
    NO HAY OTRA ALTERNATIVA QUE VOTAR POR EL PROFESOR.
    PROFESOR ELLO NO SIGNIFICA UNA AUTORIZACIÓN DE QUE UD. SE VA QUEDAR ENQUISTADO EN EL PODER ( SE LO ESTAMOS CEDIENDO POR 5 AŃOS),NO SIGNIFICA QUE VA HACER LO QUE LE VIENE EN GANA, QUE NOS VA AISLAR DEL CONTEXTO INTERNACIONAL, DEL DESARROLLO TECNOLÓGICO Y CIENTÍFICO,DEL SURGIMIENTO DE NUEVAS IDEAS O TENDENCIAS EN LAS INTERRELACIONES HUMANAS, ETC.
    ESPERAMOS DE UD. UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN IGUALITARIA DE LA RIQUEZA DEL PAÍS,ACABAR CON LOS SUELDOS Y SALARIOS DE LA GRAN MAYORÍA MISERABLES ( LA NUEVA FORMA DE ESCLAVITUD),COMBATIR CON VERDADERA FIEREZA LA CORRUPCIÓN, INVERTIR EN EL SISTEMA DE SALUD Y EDUCACIÓN ( ACABANDO CON LAS MAFIAS EN SU INTERIOR), Y POR SOBRE TODO LO ANTERIOR , NO CONVERTIRSE EN UN TRAIDOR Y VENDIDO COMO OLLANTA HUMALA Y SU ESPOSA.

  27. Freedom dice:

    Sr. Gorriti me ha censurado? , no use lenguaje soez y solo escribí mi opinión, que pasó con la libertad de expresión que tanto pregona, o es solo hipocresía; QUE DECEPCIÓN.

  28. jose agurto dice:

    Estimado Gorriti lo que Ud. manifiesta como medidas de precaucion son atendibles, pero eso de no decidir ya el voto me parece que lo que se desea, consciente o inconscientemente, es darle mas chance a la candidata del sistema y la derecha a CONTINUAR DEMOLIENDO al candidato que representa a los SECTORES POPULARES Y OLVIDADOS. No olvidemos que el sistema que expolia a nuestro pueblo es AMO Y SEÑOR de TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACION y cada dia que pasa aprovecha al maximo de todos los medios para seguir confundiendo,atemorizando y lo va a continuar haciendo con la mayor impunidad hasta el ultimo momento.Yapodemos constatar como han enfilado sus grotescas baterias contra los valientes JUECES Y FISCALES. El fujimorismo y toda la representacion empresarial dominante lo unico que le interesa es elegir a la heredera del clan nipon, para en primer lugar los Fujimori librarse de la acusacion fiscal y el resto de sus socios empresariales igualmente quedar libres de polvo y paja por los sobornos que pagaron para continuar explotando al pueblo y mantener sus privilegios.Estimado Gorriti no continuemos haciendo el juego a los representantes desvergonzados de este sistema neoliberal caduco.

  29. Suscribo todo tu análisis, Gustavo. Hay que preveer una movilización naciona, ya que se cuenta con el 80 por ciento que no ha votado por ello, la manija está en nosotros. Por otro lado, no deja de sorprenderme, la actitud y postura de Vargas Llosa, apoyando a Keiko, incluso invitarla a un foro de democracia y libertad, totalmente contradictorio. Asimismo, el caso de Cateriano, acabo de leer su libro Sin Anastecia, y no es cosecuente, luego de todo lo que menciona con respecto a Keiko, que le dé su apoyo, y esto no tiene que ver con la democracia, en ambos casos, lo adecuado es no opinar al respecto. Francamente, se me han caído del lugar que lis tenía. Saludos.

  30. Sebastian dice:

    Es muy llamativo que en los concienzudos articulos de IDL no aparezca la más mínima alusión al rol de los Estados Unidos en estas elecciones, especialmente cuando, por primera vez en siglos, existe una opción real de un gobierno de izquierda elegido a través del voto y el Grupo de Lima ya se sabe donde terminaróa. ¿cual podria ser la razón de este olvido de IDL?. Lo dejo ahí, sin tocar ningún otro alcance y puedan, si quieren, enmendar dicho olvido, indiferencia, irrelevancia, etc correspondiende.

  31. Carlos León dice:

    Señor Gorriti, encuentro correcto su análisis, su conclusión y la comparto. Sin embargo, le faltó anotar que nuestra democracia evidencia también de mucha informalidad. Un candidato o candidata a la Presidencia de la República debe prepararse,tener aptitudes personales básicas, además de conocimiento de la gestión pública. Presentar un programa o plan de gobierno serio, cosa que ambos candidatos adolecen (lo mismo sucede en las regiones, los candidatos a gobiernos regionales no tiene un programa claro a futuro para sus regiones, y por eso la pésima administración al llegar al poder), y sobre todo tener visión de ESTADISTA, pues va a dirigir el futuro de millones de personas. ¿Como es posible que un candidato no tenga plan de gobierno ni equipo técnico? y que a última hora, presionado por la circunstancias, busque o mendigue el apoyo de quienes no accedieron a esa etapa de la contienda. Esto ha provocado la aparición de muchos oportunistas. Por el otro lado, la señora K, también es difusa en plantear que cosa hará para sacarnos de esta crisis, no tiene ideas nuevas más allá del continuismo o «más de lo mismo», y sobretodo una estrategía para cambiar la calidad de vida de millones de peruanos (yo sugiero evaluar sinceramente la descentralización, o plantearla de mejor modo). Yo en lo personal, me encuentro en la indecisión de votar por uno o por otro, cada día sale una cosa nueva, una expresión de odio nueva, de verdad es una situación de mucho estrés sobretodo para quienes tenemos planificado de alguna manera nuestro futuro. Difícil tarea la de los demócratas.

Deje un comentario

Web por: Frederick Corazao

Untitled Document