Hora de votar

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Los candidatos a la presidencia Keiko Fujimori y Pedro Castillo.

Por Gustavo Gorriti.-

El 19 de abril pasado publiqué el editorial “No regalar el voto”, dirigido a las fuerzas democráticas de nuestra sociedad, para describir el amargo dilema que nos había presentado el destino (la “Alternativa del Diablo”, en préstamo del título de Frederick Forsyth) y pensar sobre la acción posible que quedaba por tomar frente a la disyuntiva de elegir entre dos fuerzas radicalmente diferentes pero que tenían en común ser un peligro para la democracia.

Era claro entonces, y lo es más ahora, que sin el trauma brutal de la peste, ese escenario desolador no hubiera ocurrido jamás. Hubiéramos llegado al Bicentenario como una nación orgullosa de haber logrado el más longevo período democrático y el más sostenido y diverso crecimiento en nuestra historia. No hubiera sido, en absoluto, suficiente para eliminar injusticias, atrasos y taras profundas arrastrados por los años y también los siglos, pero era, por fin, el comienzo de un camino en el que la democracia y el creciente ejercicio de derechos creaba un país mejor. 

Gracias a la democracia y sus libertades habíamos logrado los mayores y más profundos avances en la lucha contra la corrupción en nuestra historia. El número de expresidentes procesados, de empresarios poderosos en confesión de fechorías a través de la colaboración eficaz, de jueces y fiscales relevados y procesados mientras otros asumían con entereza el proceso de investigar y acusar la corrupción, era el signo de que se iniciaba el camino hacia una sociedad más limpia y, en consecuencia, más justa y eficaz; donde el mérito y no la corrupción marcarían el camino al éxito personal y el progreso colectivo. 

Era, por supuesto, un camino minado por fragilidades múltiples, como ha sucedido en cada caso en la Historia en el que las sociedades se construyeron a sí mismas a partir de la injusticia o la desgracia hacia un futuro mejor. 

Aquí, los corruptos eventualmente contraatacaron, pero eso era previsible, como lo era el apoyo de la sociedad a quienes investigaron y sacaron a luz lo que hasta entonces se había considerado imposible lograr..

Pero a partir de marzo 2020, la peste convirtió la esperanza en desolación, esparció la muerte, fracturó la economía, destruyó trabajos y recursos, trajo hambre, confusión y la depresiva percepción de que nadie con capacidad de decidir ofrecía el camino o la dirección para salir de la calamidad. 

Pasó luego lo que pasó: cayeron presidentes, surgieron candidatos y fuimos a votar en un pico pandémico. Terminamos con los dos candidatos que encabezaron la competencia de pitufos obteniendo juntos apenas el 18% del total de votantes. Más del 80% de electores no fue representado por ninguno de los dos. 

Y esas dos fueron las cartas que nos entregó el destino: juegues la que juegues, perderás.

En los veinte años anteriores, la democracia estuvo por lo menos cada cinco años en peligro. Pero siempre se la logró salvar con la movilización de la sociedad democrática que demostró en cada caso su poder de decidir el resultado de una elección. En todos los casos las fuerzas democráticas tuvieron claro quién era el enemigo mayor –el fujimorismo principalmente– y actuaron en conjunto como una sola fuerza decisiva.

Por eso, inmediatamente después de la primera vuelta, pedí no regalar el voto. No apresurarse en apoyar a tal o cual sino mantener la capacidad de presión sobre los candidatos para forzar cambios sustantivos que garanticen la sobrevivencia de la democracia. 

Fracasé casi de inmediato en ello. De un lado, Mario Vargas Llosa, y un grupo importante de sus seguidores, tomó la decisión de apoyar a quien antes habían combatido con tanto denuedo y por tantas razones: a Keiko Fujimori. De otro lado, una parte considerable de la izquierda democrática decidió apoyar a Pedro Castillo. Las fuerzas democráticas de izquierda, centro y derecha, que hasta ese momento siempre actuaron juntas se apuraron en dividirse al comienzo de la segunda vuelta y cancelaron con ello la capacidad de una presión creíble. 

Hubo esfuerzos, sin embargo, por lograr compromisos. El más importante fue la Proclama Ciudadana, presidida por el cardenal Pedro Barreto, que fue jurada por ambos candidatos en una ceremonia conjunta en el Colegio Médico. Tengo la impresión de que ninguno de los dos sintió un compromiso perdurable, a juzgar, luego, por el tenor de sus campañas. 

Al día siguiente del debate con Castillo en Arequipa, Keiko Fujimori juró otra vez fidelidad a la democracia, en una ceremonia presidida virtualmente por Mario Vargas Llosa, donde pidió perdón por los estropicios que antes ocasionó, aunque tuvo cuidado de referirse a su prisión como “injusta”, de manera que si por algo no pidió perdón, fue por la corrupción.

Por su lado, Pedro Castillo tuvo un encuentro virtual “de maestros” con el expresidente uruguayo José Mujica el jueves 3 de junio, cuyos consejos llevarían a un gobierno democrático de izquierda…  si fueran seguidos.

Y así llegamos al último día previo a la elección, cuando es inevitable decidir el voto.

Por primera vez en este siglo, no hay una alternativa estratégica ganadora para las fuerzas democráticas. Puede haber maniobras, iniciativas tácticas que permitan una  inesperada feliz resolución. Pero no hay certeza alguna de que ello vaya a suceder. 

Así que procedo a razonar mi voto.

No votaré por Keiko Fujimori porque estoy convencido de que no tiene la calificación moral básica para ocupar la presidencia. Es cierto que muchos de los presidentes anteriores tampoco la tuvieron, pero lo descubrimos o terminamos de descubrirlo cuando estaban en el poder o cuando lo dejaron. Y ninguno de los luego investigados y procesados volverá nunca a ser presidente.

Keiko Fujimori sirvió a una dictadura criminal, como lo señaló Vargas Llosa muchas veces hasta hace poco.

 

 

Luego, como candidata y líder de su partido, socavó gobiernos e instituciones. Cambió de versiones y posiciones varias veces, como quien cambia de ropa. Y lo que es peor, cuando tuvo una agresiva mayoría congresal a sus órdenes y empezó a revelarse su participación en el caso Lava Jato, no dudó en emplearla a fondo, para intentar cooptar, presionar y amenazar para cancelar las investigaciones. Cuando estas se concretaron en la acusación fiscal de marzo pasado, revelaron delitos graves, articulados a través de su organización, por los cuales el fiscal ha pedido una pena severa. Es cierto que el caso debe dilucidarse en juicio, pero es cierto también que si gana la elección, dicho juicio esperará cinco años bajo su gobierno. 

Imaginen lo que pasará. ¿Cómo les irá a los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez? Incluso ahora, previendo el cambio de vientos, ya los acosan dentro del Ministerio Público. El probable resultado será que ambos fiscales, extraordinarios en sus logros y valentía, terminen siendo acusados y procesados por fiscales y jueces serviles al nuevo fujimorismo como sucedió bajo el viejo fujimorismo de los 90.

Por esas, entre otras, razones: No votaré de ninguna manera por Keiko Fujimori.

Si Pedro Castillo hubiera demostrado su voluntad de mantener, defender y fortalecer la democracia, como lo hicieron izquierdistas democráticos tales como José Mujica, Tabaré Vásquez, Michel Bachelet y el Lula del primer período, hubiera votado por él. Puedo no estar de acuerdo con buena parte de las estrategias de gobierno de esa izquierda, pero representan una alternativa legítima y viable dentro de los procesos democráticos. Tal como la representan a su turno los gobiernos conservadores, de derecha democrática. Unos se concentran en lo distributivo, los otros en lo productivo. Pero ambos son democráticos, gobiernan con las leyes que defienden y promueven las libertades fundamentales. 

Pero Pedro Castillo no controla el partido que lo llevó como invitado. Esa maquinaria no es suya sino de Vladimir Cerrón. Y Cerrón es ideológicamente hostil a la democracia. Un gobierno en el que ambos disputen y cooperen a la vez, enfrentados a una mayoría hostil en el Congreso, llevaría al país a una turbulencia enorme que probablemente se zanjaría con la caída del Congreso o el Ejecutivo en unos meses. Eso, ¡en medio de la peste!

No votaré por ninguno de los dos candidatos. Con total seguridad en un caso y con relativa pena en el otro. Sigo pensando ahora como antes que ambos representan, por las diferentes razones expuestas, un peligro serio para la democracia.

¿Qué hacer, entonces? Mantener vigilancia, lucidez, corazón firme y temple parejo mientras se acercan y transcurren los días que pueden llevar a la oscuridad. IDL-Reporteros intensificará con todo empeño su esfuerzo de periodismo investigativo y de defensa de la democracia por más que el camino se empine cuesta arriba y se acorten las horas. Con el paso de los años, el peso de la experiencia, crece la responsabilidad de nuestra misión cuanto crece el honor de cumplirla.

 

Publicado el viernes 04 de junio, 2021 a las 9:39 | RSS 2.0.
Última actualización el viernes 11 de junio, 2021 a las 4:23

10 comentarios

  1. Boris Silva dice:

    Con Keiko es seguro que la corrupción adquirirá mucho blindaje; por lo tanto: no hay nada negociable para que lleve lo mejor posible un eventual gobierno suyo.

    Con Pedro Castillo, creo que sería más negociable, a pesar del misterio de Cerrón. Pienso que la agrupación de PL deben pedirle que haga un paso a un lado en esa agrupación.

    Sin embargo, al igual que vos, y como lo hice en la primera vuelta, no votaré por ninguno de los dos. No hay garantía plena para que hagan un buen gobierno, quedando solamente con la duda.

  2. Kiko Rojas dice:

    El mantra de defender la.»democracia» lo ha levantado la derecha, y estamos haciendo eco de ello
    Acaso nos olvidamos que ha sido la Izquierda, que siempre se ha movilizado en defenzan del orden democrático?. Pese que en 200 años esta democracia ha sido utilizado por la derecha, para sus fines particulares. Somos dueños de.nuestros miedos, pero ante una situación tan grave y polarizado; algunos pecan de muy exquisitos. Sin miedo a dar la.batalla a la corrupción.

  3. Felipa dice:

    Un video que resume la dictadura y terror de los Fujimori, que si se repitiera sería el caos y la vergüenza de todo peruano y que diríamos nó al trabajo de nuestros fiscales , prensa y personas que arriesgaron su carrera y vida en esta lucha contra la enquistada corrupción.

  4. Marco diaz dice:

    P0rque vargas llosa no hablo con cAstillo? Como hizo con humala y despues dar unveredicto, creoque los interes de sus amigos lo hizo lanzarse a los brazos de l fuji.orismo.

  5. Eduardo Portilla dice:

    Escribo bajo el entendido que esto no se publicará.
    No puedo dejar de comentar mi admiración y respeto por la calidad de las investigaciones periodísticas que hacen. Comprendo el sentimiento y valoro lo que el Sr. Gorriti pueda sentir por los Fujimori, especialmente sabiendo lo ha pasado, yo mismo tengo un gran rechazo por los Fujimori pero aún así no hizo falta mucho para darme cuenta que el señor Castillo representa un peligro al evidenciar ser primitivo, no ser coherente y evasivo.
    Siempre he pensado que una persona que maneja un lenguaje muy limitado no tiene capacidad suficiente para profundizar en temas que necesitan un razonamiento extenso, por lo que solo queda pensar que de salir electo va a ser seguidor un de alguien, la pregunta es de QUIEN!
    Me siento muy apenado por que a pesar de haber entrado muchas veces a su página para enterarme de quien es este señor y que tan comprometido esta con el comunismo y/o el terrorismo, nunca pude ver nada, en cambio de los Fujimori mucho de lo que sabemos que hicieron y que continuaran haciendo.
    Respeto su voto o la ausencia de el y espero que en el futuro no tengamos que votar o no votar por alguien que Ud. no haya investigado a fondo.
    Muy respetuosamente,
    Eduardo Portilla.

  6. Luis dice:

    Gustavo, te agradezco mucho que hayas creado algo tan imparcial, verdadero e importante como lo es IDL reporteros. Muchas gracias por acompañar la vida de los peruanos con periodismo de verdad. Que los siguientes años sean muy gratos para ti y para todos los periodistas que dedican su esfuerzo a la verdad.

  7. Freedom dice:

    Q MAL SEŇOR GORRITI ; A UNO SE LO PUEDE SACAR A PATADAS SI EMPIEZA A TOMAR ACCIONES CONTRARIAS A LAS LIBERTADES Y LA APERTURA A LAS CIENCIAS Y LOS AVANCES TECNOLÓGICOS ; PERO LA VERGUENZA A NIVEL INTERNACIONAL DE TENER COMO PRESIDENTE DE MI PAÍS A LA HIJA DE UN CRIMINAL QUE EN ESE MOMENTO ( PARA COLMO ) SE ENCONTRABA PRESO, ES POR DECIR LO MENOS INDIGNANTE.

  8. Kurt dice:

    Estimado Sr. Gorriti, hay pocos medios y periodistas de credibilidad y considero que en vuestro caso lo son y en nuestra historia reciente siempre les agradeceremos por el caso CNM audios de los jueces corruptos, con la que destaparon la olla de los grillos, así como agradecemos a Fernando «Popy» Olivera por haberse arrojado, cual kamikaze, para desenmascarar al monstruo grande que pisa fuerte (Alan) frente a los obnubilados electores, así como también agradecemos a cuántos otros más que de algún modo u otro tienen y tuvieron empatía con la mayoría de los peruanos que viven y sufren su día a día, tanto dentro como fuera del país. Estuve esperando que desde IDL surgiera un poco de luz como en el año 2018 y Ud. se pronunció al fin. No obstante, debo decirle que el voto en blanco y/o viciado en esta ocasión no sirve sino para validar la elección de los Fujimori, ya que Ud. más que nadie sabe que ellos tienen el control de todo, sí eso también. Recuerde que ellos tienen la sartén en las manos, como siempre lo han tenido y no la soltarán. Sin embargo, el producto/insumo lo pone el pueblo y sartén sin insumos no cocina nada. Si no cuentan con todos los insumos en su bodega no tendrán para seguir cocinando a su antojo. Por eso es importante poner un «intento de equilibrio», y no entregar todo al dueño de la sartén ya que eso se hará al entregar todos los poderes del estado al fujimorismo y sus aliados por 5 años, periodo que usarán para la destrucción de lo poco que queda y condenar el país al circo/entretención por otros 30 años más tal como se hizo en los 90, así tendremos que soñar con el tricentenario. Sólo si hay equilibrio se puede negociar y exigir derechos básicos que le corresponden a los dueños del insumo, ya que hasta ahora con el modelo y constitución del fujimorismo, sólo se ha beneficiado a los accionistas de la sartén. Por lo tanto, reflexione y considere dentro de su voto secreto que no hay tercera opción como la de dejar en blanco, ojala hubiera pero ahora ya no es el caso, Ud lo dijo: «Y así llegamos al último día previo a la elección, cuando es inevitable decidir el voto».
    Concuerdo con que Pedro Castillo no controla el partido que lo llevó como invitado, con que esa maquinaria no es suya sino de Vladimir Cerrón y con que Cerrón es ideológicamente hostil a la democracia. Ud. dice: «Un gobierno en el que ambos disputen y cooperen a la vez, enfrentados a una mayoría hostil en el Congreso, llevaría al país a una turbulencia enorme que probablemente se zanjaría con la caída del Congreso o el Ejecutivo en unos meses. Eso, ¡en medio de la peste!» Considero que es un análisis completo y certero, Vargas Llosa mismo ha anticipado que ante un eventual triunfo de Castillo vendría un golpe de la derecha o izquierda, aunque mencionó izquierda sólo para cubrir y no dejar expuesto que las «derechas» son los que han patentado y fomentado la mayoría de los golpes, por no decir todos. Pero Ud. ha mencionado también un elemento importante, la más importante: «Mantener vigilancia, lucidez, corazón firme y temple parejo mientras se acercan y transcurren los días que pueden llevar a la oscuridad», y quién hace eso es el pueblo peruano, ese mismo que en el año 2000 hizo que huyeran cual ratones cuando se desmoronó la cúpula fujimontesinista .. ese mismo pueblo que salió a salvar la dictadura promovida y financiada por el congreso mayoritario del fujiaprismo, acciónpopulismo y acuñisma liderados por quién ahora es la candidata que los representa y vela por elllos en su máxima expresión. Bien lo dijo el profesor José «Pepe» Mujica: “Las izquierdas se dividen por ideas, las derechas de juntan por intereses» Ese mismo interés por la que Acuña, Aliaga «porky», Bruce, Vargas Llosa, Rospigliosi, Leopoldo López, etc.. y muchos más se unen hoy, a tal descaro de afirmar: «nunca he votado por Fujimori, será por primera vez», casi como diciendo por fin tendré el privilegio de hacerlo.
    Por otro lado, estamos seguros que Ud. y su equipo así como otros amigos acérrimos de la democracia y la empatía seguirán haciendo su labor desde vuestro frente de trabajo, como Ud. mismo lo señala: «IDL-Reporteros intensificará con todo empeño su esfuerzo de periodismo investigativo y de defensa de la democracia por más que el camino se empine cuesta arriba y se acorten las horas. Con el paso de los años, el peso de la experiencia, crece la responsabilidad de nuestra misión cuanto crece el honor de cumplirla».
    Concluyo llamando y confiando en que, ese mismo pueblo será el que debe respaldar y vigilar para que ni el fujimorismo, ni Cerrón, ni el Congreso, ni los jinetes golpistas de Vargas Llosa hagan las suyas con Castillo, ya que el partido es el partido (al que tuvieron que acudir), pero Castillo será el que recibirá la investidura para guíar y cuenta con un equipo técnico que genera esperanza, cual esperanza generó aquel pequeño cienciano del año 2003, aquella donde acudieron con esperanza y sin miedo al estadio de la UNSA. Hoy la cita es en las ánforas donde muchos acudirán con esperanza y sin temor. Es muy difícil, cierto, pero es lo que tenemos al frente y no hay tercera opción.

  9. JohnSerna dice:

    No soy un conocedor ,pero no deberian participar en la segunda vuelta aquellos candidatos que juntos sumasen el 50% mas uno o el 33.33% si quieren de los votos validos ?Eso nos hubiera dado mas alternativas en esta y en las pasadas segundas vueltas . Es necesario reformar ,cambiar ,modificar no se el termino correcto , la ley electoral y de Partidos , porque eso es otra cosa , partidos politicos , creo que hay dos o tres ,los demas son empresas privadas , con un dueño .

  10. RAMS dice:

    Estimado Sr. Gorriti, la perspectiva que usted vislumbra, pueda que sea, pero será muy pronto que nos percatemos de la capacidad política que tenga el sr. Castillo (ya como presidente) para afrontar todos los retos que tiene por delante. En tal situación, si podremos aproximarnos al futuro escenario de enfrentamiento entre el Congreso y el Ejecutivo. El tema del sr. Cerrón, indudablemente nos dará una indicación de la capacidad política del sr. Castillo, para que ese tema no sea un problema para su desempeño. Quizás es la esperanza lo ultimo que se pierde.

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