COVID-19

Desatención primaria

Foto
Carpa de triaje del Centro Materno Infantil de Zapallal, en Lima Norte. (Foto: IDL-Reporteros)

Por Rosa Laura.-

Han transcurrido cuatro meses y medio desde que el COVID-19 empezó a golpear al país. Y hace dos meses, luego del fracaso de las primeras medidas, el ministerio de Salud enfocó esfuerzos en la atención primaria. La idea fue buena pero ¿cómo se ha puesto en marcha? IDL-Reporteros visitó varios centros de atención de la Dirección de Redes Integradas de Salud de Lima Norte -la que tiene la mayor proporción de infección por Covid de todo Lima (el 28,7%), según el reciente estudio de prevalencia del Minsa-, y vio lo que les describimos en las siguientes líneas. 

 

Protesta de trabajadores con contrato por terceros, el 19 de junio, frente al Centro de Salud Jerusalén, de Diris Lima Norte. (Foto: La República)

 

El médico Hilgo Amaro atiende en el área Covid del Centro de Salud El Progreso, ubicado en la cuadra dos de la avenida Túpac Amaru, en Carabayllo. Él trata de ayudar no solo a los pacientes leves que acuden sino también a los moderados o graves, aunque la norma indica que debería mandarlos al hospital. Amaro sabe que será muy poco probable que encuentren un espacio allá. “En el hospital no los ayudan, los botan. Tienen que estar súper mal para que los reciban, ya están saturados”, indica. 

El mayor problema para ayudarlos es que su centro no cuenta con oxígeno para pacientes COVID-19, a pesar de que el documento para manejo de casos ambulatorios del Minsa indica que sí deberían tener. Los pocos balones del centro se encuentran en emergencia y son para otras enfermedades. El Progreso tampoco puede trasladar a los pacientes porque no quieren contaminar la única ambulancia que tienen. La misma familia debe ocuparse de trasladar al enfermo con sus medios. 

 

 

La médica Diana García, del Centro Materno Infantil Piedra Liza, en el Rímac, comenta que lo mismo sucede en su establecimiento. Al inicio de la emergencia se intentó dar soporte de oxígeno, pero la Diris no los abastecía. Los casos comenzaron a aumentar rápidamente y ya era muy difícil cubrir ese requerimiento. “Se dio oxígeno una semana [a pacientes covid], pero luego ya no se pudo brindar por la demanda que había. Habrán sido solo 3 o 4 [los pacientes atendidos]”, señala.

Esa es la realidad. ¿Cuál es la norma? El 9 de junio el Minsa publicó el documento de manejo ambulatorio de pacientes COVID-19, donde establecía que los casos leves le correspondían a centros de primer nivel y estos debían contar con oxígeno medicinal para las personas contagiadas.

 

Extracto del Documento técnico de manejo ambulatorio de casos COVID-19.

 

Extracto del Documento técnico de manejo ambulatorio de casos COVID-19.

 

¿Para qué sirve la norma cuando la realidad es lo opuesto?

Médicos como Amaro ayudan en lo que pueden, a la vez que tratan de sobrevivir. No tiene seguro de salud -según su contrato, no le corresponde-, no recibe ningún bono Covid a pesar que atiende a diario a pacientes con el virus, y le deben dos meses de sueldo. Hace un par de días recién le depositaron lo de mayo. “Siempre demoran en pagar a terceros, pero esta situación es diferente”, cuenta Amaro, que resalta que en pandemia la necesidad de contar con dinero para su familia es más apremiante. 

Amaro es uno de los cerca de 1700 trabajadores con contratos en modalidad de terceros en Lima Norte. En las entrevistas que hizo IDL-R a personal de casi una decena de centros, todos los trabajadores bajo esta modalidad reclamaron por falta de pago desde hace meses.

 

Los mandilones que el personal recibe de la Diris son tan delgados que se rompen sin esfuerzo. (Foto: RPP)

 

Aparte de eso, el doctor Amaro tiene que comprar sus propios equipos de protección personal. Considera que los que manda la Diris no son idóneos. Ha gastado aproximadamente 200 soles en una mascarilla con filtro para vapores. “Yo he invertido en mi salud, sino ya me hubiera contagiado”, indica Amaro, “Lo último que mandó la Diris fue una mascarilla que era como un caparazón que no sirve para nada, es una burla al personal de salud”. Su mandilón lo usa ya 4 días, cuando solo debería durar un turno. No hay opción: no les envían los suficientes. 

 

El médico cirujano Hilgo Amaro atiende casos Covid, le deben el pago de su sueldo y se compra sus propios equipos de protección personal. (Foto: IDL-Reporteros)

 

Estas son las mascarillas J&Z a las que se refiere el médico Amaro. El director de la Diris Lima Norte mandó a retirarlas de los establecimientos tras un reportaje de ATV que denunciaba que no tenían certificación. Ahora hay una investigación interna sobre el proceso de compra. (Foto: Personal de salud de Lima Norte)

 

Las obstetras del Centro Materno Infantil de Zapallal han tenido también que comprar un mandilón de manga larga para reemplazar el mandil que reciben de la Diris. Les costó 50 soles. 

El Centro se encuentra en el cruce de la avenida Gambetta y la Panamericana Norte, en Puente Piedra. Al frente del establecimiento se alza una pequeña carpa destinada a triaje Covid, sucia y con agujeros. Son las dos de la tarde de un viernes y no hay médicos atendiendo la carpa, ni implementos que indiquen que los hubo. El médico jefe de turno tampoco se encuentra en el local. 

Como en teoría las obstetras del Centro no ven directamente casos Covid, la Diris les entrega unas mascarillas blancas delgadas. “Nosotras atendemos partos de gestantes con Covid activo porque vienen ya con las justas y solo nos dan esto para protegernos”, señalan. No les quedó otra alternativa que comprar mascarillas adecuadas y protectores faciales con su dinero.

 

Obstetra sostiene mascarilla que actualmente les envía la Diris (izquierda); y muestra mandilón que se mandó a confeccionar, pues los mandilones que les da la Diris se rompen rápidamente (derecha). (Foto: IDL-Reporteros)

 

Claudio Ramírez Atencio, director de Diris Lima Norte, pinta un cuadro diferente.

El Progreso, indica, fue nombrado hace poco como un “punto Covid” por la Diris, es decir, un centro donde uno puede hacerse una prueba de descarte. Ramírez Atencio resalta que su Dirección tiene la mayor cantidad de puntos Covid (68) de todo Lima, y que cada punto mantiene un stock de 100 pruebas rápidas. 

Sin embargo, personal de salud del área triaje de El Progreso indicó a IDL-R que ellos no tienen pruebas para el punto Covid. La directiva del centro es que las pocas que tienen solo se usen en gestantes. Así que el diagnóstico de Covid solo se realiza por los síntomas. La mayoría de puntos Covid visitados solo tienen pruebas para gestantes.

De hecho, entre el cuadro descrito por Ramírez Atencio y lo que IDL-R pudo ver en el lugar hay por lo menos una marcada disonancia.

Ramírez Atencio afirma que el soporte de oxígeno en el primer nivel solo se está dando a domicilio, a través de equipos de respuesta rápida (ERR) y seguimiento clínico (ESC) -previa llamada al call center Covid de la Diris-, los que también entregan un pulsioxímetro para que la persona pueda controlar la saturación de oxígeno en su sangre. Los ERR y ESC, sin embargo, son enviados por el call center que, como IDL-R comprobó, no se da abasto. En cada turno 20 a 30 personas contestan las llamadas de todo Lima Norte, donde hay más de 2 millones 800 mil habitantes.

El Centro de Salud El Progreso es un ejemplo de cómo -a falta de recursos y acciones- el personal debe ingeniárselas para enfrentar la pandemia con sus propio medios. Construyeron el área de triaje con su dinero. “Mi jefe ha sacado de su propio bolsillo, ha botado la pared, el espacio se ha techado; yo he puesto para la impresión del cartel (…) todos hemos puesto de nuestro propio bolsillo”, cuenta María Katia La Torre, presidenta del cuerpo médico de Lima Norte, “Hemos gastado regular, el director [de la Diris] no pone”. 

¿Falta dinero? El presupuesto asignado a la Diris Lima Norte para el rubro «Prevención, Control, Diagnóstico y Tratamiento de Covid» es de alrededor de 16 millones 700 mil de soles.

 

Área de triaje para COVID-19 del Centro de Salud El Progreso, construido con el dinero del personal de salud. (Foto: IDL-Reporteros)

 

Carpa donde se atiende a casos sospechosos de Covid en Centro de Salud Raúl Porras Barrenechea. (Foto: IDL-Reporteros)

 

La médica Maruja Moreno, quien era directora del centro de Piedra Liza durante la visita de IDL-R, indica que recién en junio la Diris les envió pruebas rápidas y medicamentos para casos leves, a pesar que estuvieron atendiendo casos durante toda la pandemia. Actualmente, el centro pide 600 frascos de ivermectina al mes, pero solo le envían 60. A la semana se les acaba el stock y deben pedir más. Quedan varios días esperando a que llegue el nuevo lote. “En promedio recibimos casi 20 pacientes diarios por sospecha Covid”, cuenta Moreno, “pero ahora están aumentando los pacientes, queremos que aumente también el stock que recibimos”. 

De acuerdo al documento de tratamiento ambulatorio, todos los centros – sin importar el nivel- deberían tener un triaje diferenciado, para que el paciente pueda obtener atención sin poner en peligro de contagio a otros pacientes. Pero esto no pasa en los puestos de salud, como el de Primavera en Comas. Como en teoría no atienden casos Covid, no reciben equipos de protección adecuados. Sin embargo, el médico jefe indica que de todas maneras están viendo pacientes que tienen los síntomas. De acuerdo con el médico, esto ha ocasionado una serie de contagios

“Tenemos promociones de Covid. Tenemos la promoción de abril (el personal de salud que se contagió en ese mes), de mayo, junio y julio. Yo fui la promoción de julio”, cuenta con irónica acidez.

Si las cosas van de esa manera en las postas y otros centros de asistencia, ¿cómo se maneja la atención remota y la telemedicina en esa área?

Para evitar que el paciente con síntomas de Covid tenga que desplazarse, se crearon equipos de respuesta rápida (ERR) y seguimiento clínico (ESC) de Covid. Los primeros se encargan de visitar a las personas que llaman al call center de la Diris y que, tras evaluación telefónica, son registrados como altamente probables de tener el virus. Estos equipos (ERR) tienen como misión llegar a las casas, hacer las pruebas rápidas y dejar tratamiento. Mientras tanto, los equipos de seguimiento monitorean la evolución de la infección del paciente telefónicamente y, de agravarse los síntomas, realizan una visita domiciliaria. En Lima Norte, se nos informó, hay aproximadamente 100 equipos de respuesta rápida y 40 de seguimiento.

 

Espacio de El Huaralino destinado a albergar al personal del call center Covid de Diris Lima Norte, que atiende todas las llamadas de casos sospechosos. (Foto: IDL-Reporteros)

 

En el terreno, los números expresan sobre todo escaseces. Uno de los médicos que trabaja como parte de los equipos de seguimiento clínico que realizan monitoreo telefónico a los casos Covid de Diris Lima Norte (y que prefiere no ser identificado), pide con urgencia más personal. “No tenemos recursos humanos suficientes, las computadoras no son suficientes, no tenemos internet hace varios días”, dice. 

Él cuenta que sus compañeros tienen que usar los datos de sus celulares para poder entrar al SIS COVID (registro nacional de casos confirmados), lo que retrasa los reportes. Son solo 20 los encargados de hacer seguimiento telefónico en todo Lima Norte, cada uno recibe alrededor de 100 llamadas al día. El médico calcula que deberían ser al menos 70 para una población tan grande. “Muchos pacientes se quedan sin ser llamados y algunos, entre su primera prueba positiva hasta su primera llamada, pasa una semana, un poco más. Con PCR demora hasta 15 días (…) En teoría debería ser de 3 a 5 días pero la realidad no es así”, precisa.

 

Parte del personal que realiza el monitoreo. (Foto: IDL-Reporteros)

 

La incompetencia y la mala administración de esfuerzos y recursos no demuestra que la atención primaria no funcione sino, por lo contrario, que cuando tiene la eficiencia básica es de utilidad decisiva. 

Para el veterano experto en lucha contra epidemias, Augusto Salazar, médico neumólogo del Hospital Dos de Mayo, fortalecer la atención primaria no solo resulta mucho más barato sino logra un impacto beneficioso en mayor cantidad de personas. 

Con base en su experiencia, Salazar elaboró ya a inicios de mayo una propuesta sobre cómo hacer frente a la pandemia en establecimientos de primer nivel. Para evitar la aglomeración en los hospitales, los pacientes debían ser atendidos en centros de menor nivel cercanos a sus domicilios; especialmente en los Centros Materno Infantiles (CMI), que están mejor equipados y cuentan con mayor personal. A estos últimos se debía equipar también con oxígeno medicinal para que puedan atender casos moderados. 

Se trata de una estrategia simple y eficaz. Pero que para tener éxito debe hacerse simplemente bien.

¿Cómo lo hace la Diris? Ramírez Atencio explica que la falta de pago a terceros se debe a una demora en la aprobación de una transferencia económica. “No había partida presupuestal, no había dinero. Hace una semana recién salió un decreto de urgencia del ministerio de Economía, con transferencia económica para el ministerio de Salud”, alega. Ramírez asegura que cumplirán con todos los pagos que faltan esta última semana de julio. 

Sin embargo, de acuerdo con lo que vio IDL-R, en los establecimientos sin equipos adecuados, sin implementos, sin oxígeno y sin pago, no quedaban muchas energías para las terapias porque resultaba más urgente protestar.

 

La Coalición de Gremios de trabajadores de Diris Lima Norte protesta con distanciamiento para demandar una mejora de condiciones laborales. (Foto: IDL-Reporteros)

 

Cargando mandilones rotos, mascarillas no aptas y las quejas de sus compañeros de trabajo, el viernes 24 de julio, la Coalición de Gremios de trabajadores de Diris Lima Norte se reunió en el Centro Materno Infantil de Santa Luzmila II para enviar una carta firmada a la ministra Pilar Mazzetti, pidiendo que mejoren sus condiciones laborales con urgencia, el traslado de terceros a modalidad CAS, entre otras cosas. La carta no ha tenido respuesta hasta ahora.

¿Es un exceso la protesta laboral en emergencia? Por lo visto en este caso, la protesta laboral es un mecanismo de emergencia para hacer posible el cumplimiento de la misión. 

Publicado el sábado 01 de agosto, 2020 a las 5:47 | RSS 2.0.
Última actualización el jueves 13 de agosto, 2020 a las 2:47

5 comentarios

  1. Continua la inoperatividad de los Ministerios de Salud y de Economía, ni con declaratoria de emergencia pueden hacer los pagos necesarios para que la maquinaria de salud camine al 100%? es una verguenza la incompetencia como país.

  2. Ana paz prosopio dice:

    Buenos dias.soy medico de la Dirisln del CMLaura Rodriguez COMAS…trabajo remoto..somos un buen numero de personal que estamos en este sistema de trabajo hace mas 3 meses no hay preocupacion por la direccion de diris para reforzar este mefio

  3. leoncio dice:

    Es para desanimar a cualquiera….Si no toman las medidas basicas y peor aun, si hay corrupcion, no me sorprendera que a fin de año lleguemos al segundo lugar en cantidad de decesos por COVID.

  4. Miguel Arcángel dice:

    Juan Carlos I se escapó de España. El rey emérito ha comunicado a su hijo, Felipe VI, su “meditada decisión” de trasladarse al extranjero ante la “repercusión pública” de las noticias sobre sus cuentas en paraísos fiscales y “para contribuir” a que el jefe del Estado pueda desarrollar su función “desde la tranquilidad y el sosiego” que el cargo requiere, según la carta difundida este lunes por la Casa del Rey. El padre de Felipe VI, de 82 años de edad, y presenta su salida como una decisión voluntaria, aunque consensuada con su hijo, que le ha mostrado su “sentido respeto y agradecimiento” por el paso que ha dado. Para dejar claro que la marcha de Juan Carlos I no supone un intento de eludir la acción de la justicia (la Fiscalía del Tribunal Supremo español y también la de Suiza están investigando sus cuentas en el extranjero), su abogado, Javier Sánchez-Junco, ha hecho pública una segunda nota en la que asegura que su cliente “permanece a disposición en todo momento del Ministerio Fiscal para cualquier trámite o actuación que se considere oportuna”. Finalmente, Juan Carlos I no perderá el título honorífico de rey, que le fue concedido por un real decreto de junio de 2014, pocos días antes de su abdicación. El padre de Felipe VI se había negado a renunciar voluntariamente a este título, que no conlleva ningún privilegio asociado, y su hijo no ha querido despojarlo del mismo contra su voluntad, como hizo con su hermana Cristina a raíz del caso Urdangarin. En la misiva dirigida a su hijo y difundida por la Casa del Rey, Juan Carlos I asegura que “con el mismo afán de servicio a España que inspiró” su reinado y, “ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados” de su “vida privada”, ha tomado la “meditada decisión” de trasladarse en estos momentos “fuera de España”. El padre del Rey asegura haber tomado esta decisión para “contribuir a facilitar el ejercicio” de las funciones de jefe del Estado por parte de su hijo. “Mi legado, y mi propia dignidad como persona, así me lo exigen”, apostilla.

    ¿Decisión voluntaria, aunque consensuada con su hijo, que le ha mostrado su “sentido respeto y agradecimiento” por el paso que ha dado? ¿Mi legado, y mi propia dignidad? ¿El padre de Felipe VI, Juan Carlos I, se ha negado a renunciar voluntariamente a este título, que no conlleva ningún privilegio asociado, y su hijo no ha querido despojarlo del mismo contra su voluntad, como hizo con su hermana Cristina a raíz del caso Urdangarin?

    Queda claro que lo que comienza mal, termina peor. Juan Carlos I fue el elegido sucesor del nefasto Franco. No hay veulta que darle al asunto. Es como si Alberto Fujimori hubiera tenido el privilegio de escoger quien era su sucesor y lo hubiera dejado en una posición clave del ejercicio de su gran poder, al punto de que, este sucesor tuviera la potestad de escoger cuando irse, a quien dejar como su respectivo sucesor y de hacer lo que le daba la gana, lo que incluye inmiscuirse en gravísimos actos de corrupción en contra de su Estado y pueblo, así como manchar tanto el prestigio de su corona con su conducta ladrona, como avergonzar a su esposa, la reina, al serle infiel con muchas mujeres (¿a una de las cuales le regaló, así como así, nada menos que 65 millones de euros en plena crisis económica de su país?) y su monarquía y anteponer su propio ánimo de lucro personal por sobre el progeso y desarrollo de su nación. Las similitudes con el período de la debacle del fujimontesinismo regresan de la memoria con los nombres de Pancho Tudela (con el baile de la botella y toda la parafernalia), Keiko Fujimori (el obvio push de la herencia dinástica que, sin duda, sucedió enfrente de nuestras narices y casi, casito, gana la última elección) y el regreso del hijo pródigo, Alan García, con todo su vastísimo prontuario penal limpio pristinamente tras el histrico pacto entre Alan García y Alberto Fujimori, forjado por Vladimiro Montesinos, en complicidad con los vocales Alejandro Rodríguez Medrano y César Vega Vega (todos masones en ese momento), para ser presidenciable.

    Ojalá que la investigación sobre el verdadero legado de Juan Carlos I no llegue ahí nomás. Parece que hay una complicidad monrquica y familar entre Juan Carlos I y su hijo Felipe VI. Pues, lo más seguro es que su conducta haya sido expansiva y constituido un modus viviendi y operandi que haya tocado a otros países y pueblos, entre ellos el Perú y el peruano, vía empresas privadas e inversiones españolas. ¿Alguien dijo el mega-escándalo Odebrecht? Bueno, sí, muchas compañías españolas están involucradas en ese caso.

    Gustavo Gorriti e IDL deben seguir esa pista. Caiga quién caiga, fuera quién fuere, inclusive un rey.

    ¿Por qué no te callas, Juan Carlos I?

  5. Romulo Zea dice:

    resuta doloroso y patetico ver como los fondos pblicos se dispendian en superficialidades y una larga lista de formas de corrupcion estatal y no se desttinea a fondos para ensanchar las areas de salud donde la muerte se ensana con los peruanos mas pobres y del llano….este uno de los principales pasivos de Vizcarra

Deje un comentario

Web por: Frederick Corazao

Untitled Document