El extraño robo a la fiscal Roque

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Intrusos saliendo del edificio donde vive la fiscal Paulina Roque, en San Borja, a las 7 y 17 pm del 1 de abril.

Por César Prado.-

Con la colaboración de Rudy Jordán

El primero de abril por la noche, la fiscal adjunta del Equipo Especial Lava Jato, Paulina Roque, terminó una extenuante jornada de trabajo y regresó al departamento donde vive, en la calle Johann Strauss 182, en el distrito de San Borja. 

Al llegar vio que la cerradura de la puerta de su departamento  había sido forzada y rota. No se necesitaba una vista particularmente aguda para notarlo.

 

 

Roque hizo lo debido: no entró al departamento sino llamó al serenazgo que, luego de arribar, convocó a la Policía. Así, el suboficial PNP Roberto Vargas Alcántara entró a una escena inalterada de un delito sospechosamente selectivo. 

Las habitaciones habían sido rebuscadas y revueltas, pero solo se había sustraído un objeto, aunque de mucho valor: la computadora laptop Dell que el Ministerio Público había asignado a la fiscal. 

Desde 2019, la fiscal Roque trabaja a dedicación exclusiva en el caso “Cocteles”, que investiga a Keiko Fujimori y la cúpula de Fuerza Popular. 

Ese día Roque tuvo a su cargo una diligencia en la sede de la Fiscalía, en el jirón Miró Quesada, que comenzó a las 8 y 30 de la mañana y se extendió hasta las 8 de la noche.

 

Fiscal Paulina Roque (Foto: La República).

 

Se trataba de una devolución de documentos al esposo de Keiko Fujimori, Mark Vito Villanella, que fue acompañado por su abogado César Mayta. 

Villanella, como consta en el acta correspondiente, acudió a la Fiscalía para recabar los documentos previamente incautados de su empresa MVV Bienes Raíces. Luego de analizados los documentos por el Equipo Especial, procedía devolverlos a su dueño en una diligencia que, se sabía, podía extenderse por todo el día, como en efecto sucedió. 

 

Acta de diligencia de devolución de documentos a Villanella.

 

Durante las horas finales de la diligencia se produjo el robo de la computadora de la fiscal.

Se trataba de un caso que exigía una investigación a fondo y con gran energía, pero que siguió hasta ahora un camino por completo diferente: del ping pong papeluchero a la catatonia burocrática con predicción de archivo.

La denuncia fue presentada en la comisaría de San Borja, a cargo del comandante PNP Cosme Minaya. De ahí pasó a la Primera Fiscalía Provincial Penal de San Borja, bajo la fiscal Lina Loayza Alfaro, quien abrió la carpeta de investigación N°1252-2022 y se la encargó a su adjunta Diana Alcarraz. El 13 de abril, casi dos semanas después de los hechos, Loayza  dispuso el inicio de las primeras diligencias. 

¿Qué hicieron? No mucho. Casi nada, en realidad. ¿Cámaras de seguridad? El edificio en el que vive la fiscal Roque no las tiene. Es este.

 

 

El conserje del edificio solo trabaja hasta las 6 de la tarde. Los ladrones entraron después de que se había ido, cuando el edificio queda ciego… o casi ciego.

Hay un edificio cercano, el Simoni, situado frente al afectado por el robo, que sí tiene cámaras. Los vecinos del edificio, enterados del robo, decidieron mantener las grabaciones pensando que la Policía o la Fiscalía las iban a pedir. 

Pero no fue así. 

IDL-Reporteros constató que hasta el 22 de abril ni la Fiscalía ni la Policía habían solicitado las imágenes de la única cámara que pudo haber grabado a los ladrones al entrar o salir del edificio. 

IDL-R sí obtuvo las imágenes, las estudió y analizó. Ellas muestran que entre las 6:58 y las 7:18 de la noche de aquel primero de abril tres intrusos ingresaron al edificio donde vive la fiscal. A esa hora el vigilante ya se había marchado y, en el centro de la ciudad, la diligencia proseguía. 

¿Cómo fue la incursión? Lo cuenta el registro de la cámara inadvertida.

Ya había oscurecido cuando una camioneta negra aparcó a la altura del cruce de las calles Johann Strauss y Reynolds, a unos metros  del edificio donde vive Roque, en San Borja. 

Desde esa dirección, una pareja se acercó hasta entrar en escena, caminando por la vereda de enfrente antes de cruzar la pista para llegar a la puerta con umbral del edificio. 

Ahí se ve cómo el hombre, que viste una casaca y zapatillas, se afana, inclinado sobre la cerradura para intentar abrir la puerta. Le lleva un rato y un par de intentos hacerlo. La mujer, quien viste jeans, zapatillas blancas y un bolso, conversa por celular y voltea para mirar la calle. Al cabo de un minuto, la llave (¿o ganzúa?) funciona, se abre la puerta y ambos ingresan al edificio.

 

 

Tres minutos después, a las 7 y 4 de la noche, la mujer reaparece, esta vez sola, en la escena. Abre la puerta desde adentro y se detiene en el umbral con el celular en la mano. De espaldas a la cámara, pero iluminada por el foco que alumbra ese sector del edificio, hace ademán de tocar los timbres. Vuelve a ingresar al cabo de dos minutos y deja la puerta junta, sin cerrar.

 

 

La camioneta entonces arranca, prende luces y se acerca lentamente al edificio desde el cruce de las calles Reynolds y Johann Strauss. A la par, un tercer hombre, con gorra, ropa oscura y una mochila, camina hacia la entrada e ingresa al edificio empujando la puerta que la mujer dejó junta. La camioneta se estaciona muy cerca del edificio y apaga las luces.

 

 

Los tres intrusos permanecen dentro del edificio hasta las 7 y 17 de la noche, cuando sus sombras se hacen visibles a través de las rejas de la cochera. Llegan juntos a la puerta, pero ahí los dos hombres se adelantan y caminan con dirección a la calle Simoni. La mujer, en cambio, se queda por un momento en el umbral de la puerta, siempre con el celular a la oreja. La camioneta arranca y se mueve hacia adelante, pero pronto se detiene y retrocede luego de recibir, en apariencia, una contraorden. 

Segundos después, la mujer camina en la misma dirección que tomaron sus acompañantes, con el bolso colgando del hombro. La cámara la pierde de vista. 

Apenas luego de un momento, la camioneta vuelve a encender sus luces y sale en la misma dirección que tomaron los demás. Desaparece de escena. 

 

 

IDL-R consultó con los vecinos y el vigilante del edificio para saber si alguno de ellos reconocía a las personas que aparecen en el video. De las cinco familias que habitan el edificio, tres accedieron a ver las imágenes e indicaron que nunca habían visto a las personas que aparecen ahí; las dos restantes se excusaron de brindar declaraciones, pero indicaron no haber recibido visitas ese día y a esa hora. El vigilante, finalmente, no reconoció a ninguna de las tres personas. 

La fiscal Roque fue citada a declarar ante la Fiscalía de San Borja el 25 de abril. Se trató del primer contacto de la agraviada con la investigación, ¡24 días después! de ocurrido el robo en su domicilio. 

¿Es así como se investiga un caso de gran importancia?

No es el primer intento de robo contra un miembro del Equipo Especial de la Fiscalía. En octubre del 2018, pocos días después de solicitar prisión preventiva por 36 meses contra Keiko Fujimori, el fiscal José Domingo Pérez denunció que la puerta de su domicilio había sido forzada y rota. El hecho se produjo cuando su suegra, su esposa y su hijo se encontraban dentro de su vivienda en Miraflores.

 

Fiscal José Domingo Pérez (Foto: GEC).

 

El año pasado, otro integrante del Equipo Especial, el fiscal Walter Villanueva Luicho, también denunció un intento de robo en su vivienda, en San Juan de Lurigancho. La tarde del 17 de mayo, un sujeto con pasamontañas intentó ingresar a su sala a través de una ventana corrediza. Al ser descubierto por el propio Villanueva, el intruso fugó saltando con destreza de parkour por aleros hacia los pisos inferiores.

Como se ve, el robo agravado a la fiscal Roque es claramente investigable (como lo fue el operativo contra el local de IDL-Reporteros), si se sigue en forma eficiente y sistemática las pistas que dejaron los perpetradores.

¿No es extraña la dejadez y negligencia en resolver un crimen que logró el objetivo de apropiarse de información de interés vital para los investigados por corrupción, mediante el espionaje y el robo agravado?

Publicado el martes 26 de abril, 2022 a las 23:04 | RSS 2.0.
Última actualización el domingo 22 de mayo, 2022 a las 19:42

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Web por: Frederick Corazao

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