IDL Reporteros
IDL Reporteros
IDL
Política y Democracia

El rapto de Maduro

Traslado de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, para comparecer ante un tribunal federal en Nueva York, el lunes 5 de enero.
por Gustavo Gorriti
PUBLICADO miércoles 07 DE enero, 2026 A LAS 07:26
ACTUALIZADO miércoles 07 DE enero, 2026 A LAS 07:35

Han pasado pocos días desde la fulminante captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por fuerzas especiales de Estados Unidos, ambos extraídos de Venezuela y entregados poco después al sistema de justicia estadounidense. 

Nicolás Maduro luego de su captura. (Foto: Cuenta «X» The White House)

Hubo protestas reflejas y, del otro lado, un júbilo también reflejo en la diáspora venezolana. 

El júbilo se disipó a las pocas horas, antes que las protestas. 

Se llevaron a Maduro, es cierto, y a su esposa, que llamaban “la primera combatiente de la revolución”. 

Pero el resultado no fue restablecer la democracia en Venezuela. Ni siquiera lo más premioso y urgente, liberar a los presos políticos. 

Trump lo dijo pronto y sin rodeos. El objetivo era el control, el dominio sin disputa de la producción petrolera de Venezuela. Como no tiene filtros para hablar, lo soltó, más crudo que el petróleo: “Nosotros manejamos Venezuela” dijo. Marco Rubio, añadió, le había dejado claras las cosas a Delcy Rodríguez –que su gobierno podría continuar si acataban y hacían lo que se les pedía, y que Rodríguez había aceptado. La cara de Marco Rubio fue en ese momento un poema de expresiones reprimidas y bochornos sofocados. 

Conferencia de prensa de Donald Trump luego de la captura de Nicolás Maduro. (Foto: Cuenta X The White House)

Rodríguez se sintió obligada a responder pocas horas después con un par de frases de tópico nacionalismo, pero pocas horas después ofrecía el diálogo y la cooperación con el gobierno de Trump.

Pasaron unas horas más y la situación terminó de decantarse:

El operativo no tuvo nada que ver con la democracia y los derechos humanos sino todo con el petróleo. De ahí emanaron las otras decisiones. Como la conveniencia pragmática de utilizar al gobierno ilegítimo de Venezuela a cambio de su sometimiento. 

El entusiasmo de los millones de venezolanos que esperaron el retorno inmediato de la democracia a su país y la liberación de los presos políticos, duró poco. Trump lo dijo sin ambages. El objetivo era el control de la producción petrolera del país con mayores reservas en el mundo. Ahora él manejaba Venezuela e iba a utilizar como instrumentos a los personajes del gobierno que él mismo había calificado como ilegítimo. No dijo una palabra sobre democracia. Tampoco sobre la liberación de presos políticos. Sí se dio tiempo para ningunear a María Corina Machado, con afirmaciones claramente falsas sobre el apoyo y el respeto que ella concita en Venezuela.

Ciudadanos venezolanos en Perú celebran el anuncio de la captura de Nicolás Maduro. (Foto: ANDINA)

Diversas fuentes del gobierno gringo indicaron que esa había sido una decisión pragmática, del tipo de las tomadas varias veces por la diplomacia estadounidense en América Latina. Un cambio de régimen hubiera supuesto un grado de desorden y quizá de violencia que hubiera podido dificultar la retoma petrolera. Mejor hacerlo con gente que ya está a cargo y que, para sobrevivir, será obediente y hasta obsecuente.

El paralelo histórico que algún analista mencionó fue el dominicano. Luego de la muerte del dictador Rafael Trujillo, los Estados Unidos decidieron apoyar a Joaquín Balaguer en lugar del muy popular y democrático Juan Bosch. El título de las memorias de Balaguer es elocuente: “Memorias de un cortesano”. Hábil, inteligente y adaptable como experto cortesano. Como tal llevó las cosas.

¿Fue la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989, un paralelo significativo? No. 

En primer lugar, porque Noriega, el tirano de Panamá, no fue antiyanqui, excepto al final, sino más bien, por muchos años, un agente de los gringos, con típica duplicidad. De hecho, casi hasta la última etapa de su gobierno Noriega contó con el apoyo de altos funcionarios de la CIA, como Nestor Sánchez.

Otra diferencia importante fue que la operación en Panamá, dirigida por el general Maxwell Thurman, tuvo como objetivo derrocar la dictadura de Noriega y entregar el poder a los candidatos civiles que habían vencido en elecciones, pese a la violencia desatada contra ellos. De hecho, el presidente electo Guillermo Endara estuvo en la Zona del Canal controlada por los estadounidenses, antes y durante la invasión. Una vez derrotado Noriega  y desmoronada su estructura militar, Endara (personaje singular en más de un sentido) asumió el gobierno. La retirada de los militares gringos fue pronta y  precedió a la entrega del Canal y de la Zona del Canal a Panamá, algo que Trump quiere revertir ahora.

4 de enero de 1990. Manuel Noriega escoltado por agentes estadounidenses, antes de ser trasladado a Miami. (Foto: BBC Mundo)

Otra diferencia con Panamá es que la operación contra Maduro y su esposa no fue una invasión. No hubo ocupación de territorio ni toma de objetivos. Fue una incursión de comandos, con el gobernante venezolano como objetivo. 

Es un tipo de operativos con pocos precedentes. Dos de ellos son los que protagonizó el oficial nazi de fuerzas especiales, Otto Skorzeny durante la segunda guerra mundial. El primero fue el rescate de Mussolini, que estaba preso en el Gran Sasso, en septiembre de 1943. 

El segundo, para forzar la renuncia del jefe de gobierno húngaro, Miklos Horthy, fue en 1944, luego que este, aliado hasta entonces de los nazis, decidiera retirarse de la guerra y firmar un armisticio con la URSS. La incursión comando, apoyada por fuerzas regulares y precedida por el secuestro de un hijo de Horthy, culminó con la renuncia forzada de Horthy.  Hungría se mantuvo en la guerra, a costa de un tremendo baño de sangre.

En este caso, la incursión comando tuvo como objetivo secuestrar a Maduro para someter al resto de su gobierno. 

Entonces, la situación parece ser una en la que los jerarcas que quedan del gobierno chavista (todos, menos Maduro y su esposa), estarán dispuestos a rendirse (sin decirlo) a Trump, a cambio de permanecer en el poder cuando menos por el tiempo que les permita preparar refugio y retirada.

Así, la oposición venezolana, que tanto ha luchado y sufrido, contempla la burla cruel que promete este nuevo estado de cosas. Por lo pronto, María Corina Machado persiste en elogiar a Trump, soslayando el ofensivo ninguneo y el que no se haya mostrado ni decisión ni fecha de proceder a liberar a los presos políticos; y de abrir las puertas del retorno a aquellos de los ocho millones de venezolanos en la diáspora que tengan los medios y el ánimo de regresar a su país aún regido por la dictadura post-chavista.

Líder opositora María Corina Machado y Premio Nobel de la Paz 2025. (Foto: Human Rights Watch)

Lo anterior indica que existe una alta probabilidad de que haya habido no solo aquiescencia de los gobernantes venezolanos con la acción gringa sino incluso un nivel de cooperación operativa superior a la de una sola “fuente de la CIA”, que habría cooperado con información precisa. Parece que hubo más de una fuente y que es probable que varios de los acuerdos se hayan tomado antes, sobre todo en las negociaciones en Qatar. Trump tiene, como he dicho, tan poco filtro y criterio que él mismo reveló, desde su primera conferencia de prensa, la relación de cooperación y sometimiento a la que se llegó con quienes han quedado a cargo del gobierno en Venezuela.

¿Qué tipo de transición es la que está en proceso? Es una en la que un nuevo grupo mucho más fuerte que el anterior toma el control de la operación, decapita a uno o dos jefes previos y somete al resto. 

Un exembajador de USA en Panamá, John Feeley, fue citado por la columnista del New York Times, Michele Goldberg, indicando que para entender lo que pasa en Venezuela, no hay que fijarse en doctrinas diplomáticas tradicionales, sino en la Mafia. “Cuando Donald Trump dice ‘vamos a manejar este lugar’ quiero que piensen en la familia Gambino tomando el negocio de la familia Colombo en Queens… ellos no se hacen cargo físicamente del lugar [sino] reciben un sobre”.  

En su columna Goldberg advierte que el peligro no es ahora el de un empantanamiento militar sino el hecho alarmante de que, convencido que la matonería audaz funciona, la política exterior de Trump pase a ser abiertamente depredadora. “Trump ha dicho varias veces que Estados Unidos ya ha tenido suficiente de ser el policía del mundo. Misión cumplida. Ahora es una mafia”. 

Y el periodista de The Guardian, Julian Borger, escribió que la “Putinización de la política exterior de Estados Unidos ha arribado en Venezuela”. Quebrando reglas a su antojo, Trump, según Borger, “mira al mundo con los ojos de un imperialista del siglo XIX, pero con las armas del siglo XXI”.

Pero la discusión interna en Estados Unidos recién empieza. La legalidad de las acciones tomadas, sus consecuencias políticas, la inmoralidad de abandonar a la oposición democrática en Venezuela, y a sus centenares de presos políticos, estarán entre los asuntos que se discutirán con más vigor y vehemencia estas semanas y meses. El imperialismo que transita de la transacción con ventaja al uso crudo de la fuerza enfrentará, creo, una creciente oposición, con la energía acrecentada por la oportunidad que suponen las elecciones de medio término, el próximo noviembre. 

    Últimas Publicaciones

    La decapitación de los equipos especiales
    Justicia

    La decapitación de los equipos especiales

    por Romina Mella y Gustavo Gorriti
    11 enero 2026
    Con dados cargados y cartas marcadas
    Política y Democracia

    Con dados cargados y cartas marcadas

    por Gustavo Gorriti
    23 diciembre 2025
    El asesinato de Trvko en riesgo de quedar impune
    Justicia

    El asesinato de Trvko en riesgo de quedar impune

    por Jacqueline Fowks
    22 diciembre 2025
    • CONTÁCTANOS
    IDL-Reporteros Ⓒ 2023
    Todos los derechos reservados
    IDL Reporteros
    • CORRUPCIÓN
    • JUSTICIA
    • SALUD
    • CRIMEN ORGANIZADO
    • POLÍTICA Y DEMOCRACIA
    • MÁS TEMAS…
    • SERIES INVESTIGATIVAS
    • ALIANZAS INVESTIGATIVAS
    • ESPECIALES
    • Reportajes y Crónicas
    • MULTIMEDIA
    • Análisis y Opinión
    • CARTA DEL DIRECTOR
    • DOCUMENTOS
    • Contáctanos